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Conceptos social media expresados en pocas palabras

Compartir citas en las redes sociales es una práctica extendida entre muchos usuarios. Parece que nos gusta bastante difundir conceptos que hemos aprendido que nos resultan relevantes, y que creemos que expresan ideas importantes que queremos compartir con los demás. Además, las redes sociales son un vehículo muy cómodo para este tipo de contenidos, porque se adaptan perfectamente al medio: son rápidas de “consumir”, llaman la atención, y gustan al público general.

Estos son algunos ejemplos de frases, relacionadas precisamente con el mundo del social media, que me gustan bien por su originalidad, o por que creo que transmiten conceptos importantes: 

 Una cita muy conocida, y que a mi entender sintetiza perfectamente la realidad actual, que representan las redes sociales. Con lo cual, nada que añadir 😉

 En un tono informal, Klepic recuerda el poder del motor de búsqueda más potente del mundo. ¿No creéis que no le vendría mal a alguno de nuestros políticos ponérsela de fondo de pantalla en sus iPad pagados con dinero público? Aunque ciertamente, la memoria infinita de la hemeroteca digital a menudo no sirva más que para dejarles en evidencia.
 En ocasiones se puede perder el norte cuando profesionales y empresas se obsesionan con el volumen de seguidores de su marca o evento, algo que incluso también sucede a muchas personas que utilizan las redes sociales de forma únicamente personal. Cierto, el número de fans o followers es importante, pero si se crea la relación y no hay interacción, no sacas nada de provecho del medio. Parece de sentido común, aunque siempre hay casos en los que les importe más bien poco, mientras haya una bonita cifra en un informe.

 Un “pelín” exagerado pero, tan cierto… 😀
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Las redes sociales como salvación de una reputación offline

vertele.com
Recientemente hemos conocido la noticia de la divulgación por Internet de un vídeo pornográfico privado de Olvido Hormigos, una concejal de la pequeña localidad de Los Yébenes (Toledo). Afortunadamente para la afectada, los hechos se han dado a conocer a la opinión pública con la suficiente dilación como para que la policía, tras la denuncia de Olvido Hormigos, trabajara mejor en la investigación. La viralidad que ha alcanzado la noticia hubiese complicado todo mucho más.
En estos dos días han surgido numerosas opiniones de todo tipo. Probablemente el gran revuelo que hubo abrumó a Hormigos, y decidió presentar su dimisión, seguramente con la intención de salir del objetivo. Por otro lado, todos conocemos las reacciones que puede suscitar este tema en un pequeño pueblo: comentarios, miradas, rumores… Probablemente esto, unido a lo injusto que es que se haya visto en la necesidad de renunciar a tu cargo siendo ella la agraviada, hizo que en las redes sociales se produjese una oleada de solidaridad con ella que seguramente haya sido el impulso que necesitaba para retirar su dimisión y seguir adelante con su labor pública.
Como he comentado en otras ocasiones aquí que para mi las redes sociales suponen toda una revolución de la difusión de causas sociales, son libertad de expresión en estado puro (aunque desgraciadamente no en todos los países), y un soplo de aire fresco de humanidad. No sólo sirven para reírse en masa del Ecce Homo de Cecilia, sino también para concienciar sobre valores y otros aspectos importantes de nuestro día a día que a menudo no existen para la inmediatez y grandeza de los mass media.
La tecnología se despoja de su halo de frialdad en casos como el de Olvido Hormigos. Una persona que muy probablemente, si este hecho se hubiese producido por ejemplo sin ir más lejos hace 10 años, hubiera sido estigmatizada en su pueblo, su imagen hubiese quedado gravemente dañada, y se la hubiese expulsado del partido sin eco mediático tras su dimisión. Es decir, que su vida podría haber cambiado radicalmente.
No sé, es sólo una teoría, otro punto de vista que me gustaría añadir. Porque sinceramente creo que en este caso las redes sociales han venido al rescate de una reputación offline maltratada. Le han recordado a Hormigos que el delito es desahuciar a la gente y recortar en sanidad, no masturbarse. La han dado su aliento para que aguante con valor y retome sus responsabilidades sin preocuparse ni un minuto más.
La actualidad hará el resto del trabajo, y probablemente mañana ya no hablaremos del vídeo porno de Olvido, y sí de algún otro recorte más de derechos universales, por ejemplo. Algo realmente importante y frente a lo que también tendremos que demostrar unidad, pero en su rechazo. Más que nunca.