Entrevista con… Francisca Pulgar

Siguiendo un itinerario no marcado, en esta sección de entrevistas se va dibujando el mapa de las redes sociales por diferentes escenarios, lugares,… Hoy es el turno para la bella Euskadi, una tierra donde la biblioteca pública tiene desde hace años un papel protagonista en la vida cultural de la región. Para saber más del desarrollo de las TIC en ellas, qué mejor que preguntar a la Responsable del Servicio de Bibliotecas del Gobierno Vasco, Francisca Pulgar Vernalte.

Más de medio millón de socios, 230 puntos de servicio… el Servicio de Bibliotecas del Gobierno Vasco ha tejido en 10 años una red social y cultural impresionante, ¡enhorabuena!
Francisca Pulgar: Sí, como bien dices, llevamos diez años aprendiendo a trabajar conjuntamente, porque entendemos que la clave para llegar a más personas y ofrecer mejores servicios es, precisamente, crear Red
Además tenemos buenas noticias, porque a lo largo de 2015 se van a ir integrando las redes de bibliotecas municipales de Bilbao, Donostia, Santurtzi y también la Alhóndiga, un paso importante que completará la Red de bibliotecas públicas de Euskadi y el uso del carné único. Sabemos que las bibliotecas son equipamientos de proximidad muy bien valorados por la ciudadanía y que suponen un gran potencial y una excelente oportunidad para el desarrollo cultural de un municipio, así que nuestra labor es seguir trabajando para que cada vez más personas conozcan, utilicen y participen en la vida cultural del municipio a través de las bibliotecas.

La formación y el sentimiento de Red, ha cerrado la brecha entre bibliotecas grandes y pequeñas

Desde 2009 viene formándose a los bibliotecarios de Euskadi en competencias digitales. ¿Cómo valoras la evolución del profesional de bibliotecas desde entonces?
F.P.: Tuvimos la suerte de entrar en un proyecto de formación en competencias digitales financiado por el PESI (Plan Euskadi en la Sociedad de la Información). El primer paso fue el diseño del itinerario formativo, lo que nos permitió ver las carencias en formación y elaborar un plan eminentemente práctico que, además de los conocimientos necesarios, nos diera la confianza de que cuando volviéramos a nuestros puestos de trabajo podríamos utilizar lo aprendido en las clases. Por otro lado, la formación en grupos nos permitió conocernos mejor entre nosotros, lo que unido a las redes sociales ha ayudado a dejar atrás el aislamiento de los profesionales de pueblos pequeños o municipios en los que solo hay una persona al frente de la biblioteca.

El plan terminó en 2012, pero todos los años hacemos uno o dos talleres monográficos que nos permitan seguir estando al día y conocer las últimas tendencias de nuestro sector. Gracias a la formación, además del sentimiento de Red, se ha conseguido romper la brecha que había antes de este plan entre bibliotecas grandes y pequeñas. Ahora, da igual el tamaño de la biblioteca, ya que todos los profesionales tienen posibilidad de acceder a la formación, reciclarse y mantener al día los conocimientos que nuestra profesión nos exige, lo que redunda en una mejora de los servicios ofrecidos a la ciudadanía desde las bibliotecas de la Red de Lectura Pública de Euskadi.

Personalmente como te conozco y te sigo vía Twitter sé que te interesan mucho las redes sociales y las TIC en general. Hace poco tuiteabas sobre una experiencia con realidad aumentada… Cuéntame de qué va la iniciativa.
F.P.: Básicamente se trata de utilizar las herramientas que aprendemos en la formación. Ten en cuenta que toda se basa en el learning by doing, o sea, que cada persona que asiste a un curso sea capaz de hacer lo que hemos aprendido cuando llega a su biblioteca. Durante el 2015 la capacitación y formación está orientada a descubrir y utilizar estrategias para la difusión de contenidos digitalesQueremos que la gente conozca y utilice eLiburutegia (préstamo digital), pero también queremos que las bibliotecas sigan siendo preceptoras y elaboren recomendaciones de lectura. 
Se trata de conocer Internet y cómo se mueve la gente en la Red para llegar mejor a nuestros usuarios. Y lo que hacemos sirve tanto para la difusión de los servicios bibliotecarios físicos como para los digitales.

Tras diseñar la estrategia, ahora estamos adaptando los productos tecnológicos de las bibliotecas para afrontar el reto de cambio constante al que nos somete el ecosistema digital

Igual que el éxito que está teniendo eLiburutegia, la app Liburutegiak presentada por ti el año pasado en el Congreso IFLA de Lyon (enlace a la comunicación) supuso, como tú misma has explicado, un paso más tras el éxito de los blogs y las redes sociales de las bibliotecas vascas. ¿Cómo está funcionando? ¿Ha aumentado la participación en redes?

F.P.: Bueno, la idea principal cuando trabajamos los distintos productos, plataformas, etc. es posicionarnos como bibliotecas en un punto de salida óptimo. Es decir, que si la ciudadanía se mueve en una dirección, y utiliza y consume la información de una determinada forma, nosotros como profesionales de la información estemos al tanto y además contemos con las herramientas adecuadas para afrontar el reto de evolución y cambio constante al que nos somete el ecosistema digital. Por lo tanto, en primer lugar se trata de diseñar una estrategia donde confluyan catálogos bibliográficos, tanto de libro físico como digital, blogs, noticias de las bibliotecas, recomendaciones de lectura, apps, etc. que nos permitan trabajar a un tiempo la difusión de los servicios de las bibliotecas y la participación de la comunidad. En estos momentos estamos adecuando los productos. El 2014 fue un año intenso: además de poner en marcha el préstamo digital cambiamos la versión del programa de gestión bibliotecaria, y ahora estamos esperando la conversión de la plataforma de blogs a un servidor virtual. También está previsto que el acceso a eLiburutegia se haga directamente desde la app Liburutegiak, lo que junto con la descarga de la aplicación de lectura que estamos elaborando para el préstamo digital, facilitaremos la lectura en tablets y smartphones.
Y entonces nos dedicaremos con más esfuerzo a la participación, y adelanto que en esta línea se va a poner en marcha un club de lectura virtual para la próxima temporada 2015-2016, dinamizado por Euskal Idazleen Elkartea (Asociación de Escritores Vascos) con objeto de fomentar y socializar la lectura en euskera a través de Internet y las redes sociales.

Entre las nuevas tendencias tecnológicas (wearables, beacons, etc.) que van apareciendo, desde tu punto de vista, ¿cual te parece más atractiva y con posibilidades de implantación en una red como la vuestra?
F.P.: Para últimos de este año tenemos previstos dos talleres de formación de formadores. Vamos a seleccionar dos o tres tendencias que se han visto en los cursos de Mayo y las vamos a desarrollar en unas cuantas bibliotecas para que las conozcan las personas de ese municipio. Seguramente seguiremos incidiendo en las posibilidades que da la realidad aumentada, pero otra de las tendencias que trabajaremos serán los beacons, así que cuando tengamos los talleres definidos por supuesto que te enterarás, ya que lo difundiremos tanto por Facebook como por Twitter. Por cierto, enhorabuena por tu blog y cómo no, muchas gracias por pensar en las bibliotecas públicas de Euskadi.
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Las múltiples evoluciones del usuario de redes sociales

Foto de Aikawa Ke

Ha pasado una década desde la irrupción de las redes sociales. Algunos empezamos más o menos por aquel entonces, mandando mensajes en Myspace a las bandas molonas que descubríamos en las revistas de música, o subiendo fotos to’ locas (pero no canis, eh?) a nuestro Fotolog,… En fin, no me quiero poner en #modoAbueloCebolleta de las redes sociales, lo que vengo un poco a contar hoy es mi punto de vista sobre la evolución del usuario, y para hacerlo más ligero os quería sacar al menos una media sonrisa en estas primeras líneas, para que luego encajéis mejor lo que venga 😉


Este post viene provocado por uno de Elisabet Roselló en su blog, que me ha dado que pensar. Elisabet se plantea si estamos ante una segregación social en las redes sociales. Para mi no hay lugar a duda: existe una brecha digital desde hace años que no para de agrandarse, aunque muchas personas en todo el mundo tratan cada día de coserla con mucha formación y esfuerzo, allí donde tienen posibilidad de hacerlo.

También existen diferentes clases en las redes sociales, donde se ven bastante bien reflejadas las diferencias, tanto económica como ideológicamente. A pesar de todo, el usuario complementa a la persona, y no se puede conocer completamente (si es que eso es posible) a uno de los dos sin conocerlos a los dos. Por eso, si por ejemplo sigues a una persona en Twitter desde hace años y crees que sabes perfectamente cómo es… eres bastante ingenuo/a.
Pero no me quiero desviar del tema: la evolución. Si llevas unos años como usuario la pregunta clave es: ¿Qué empezaste haciendo en las redes sociales? Seguro que les das un uso diferente a lo que haces ahora. Conozco poca gente que siga haciendo exactamente lo mismo. ¿Por qué? Porque nos adaptamos al medio, y éste no para de cambiar. Además, sería muy aburrido.
Hay múltiples opciones:
Por ejemplo, recuerdo gente con la que estaba conectada en Fotolog, y que ahora ni siquiera utilizan Instagram, que hubiera sido su evolución natural.
Otro caso: los usuarios de Tuenti… Pegó muy fuerte, pero unos años después inauguró el “corral de los quietos” de las redes sociales. Lo sé, ahí he jugado sucio, no sé si vale el ejemplo ;D

Elisabet Roselló habla también de lo que sería un desenamoramiento de las redes sociales, y esto también es algo bastante habitual, sobretodo porque su progresiva comercialización las ha hecho perder buena parte de su encanto. Poco a poco redes hasta ahora vírgenes en publicidad van perdiendo este carácter, como últimamente Pinterest. También por otros motivos uno se puede desenamorar de ellas: Por ejemplo, yo me confieso un desencantado de Whatsapp, y ahí no hay anuncios (de momento). Es principalmente porque su enorme accesibilidad ha lastrado el buen uso, y esto es algo que me está superando poco a poco. Ha dado cabida a las personas que encontraban dificultades con las TIC, y eso es bueno porque favorece la inclusión digital, pero no en las condiciones adecuadas.

Como decía antes, los usuarios no paramos de evolucionar en las redes sociales entre otras cosas también porque éstas nos obligan, al estar en fase beta permanente. Es verdad, a veces nos quejamos de sus múltiples cambios, cada semana sale como mínimo una novedad en alguna de ellas que nos trastoca, y para mí ahí está la gracia que nos puede mantener activos, y un difícil reto para los desarrolladores: que la red social mute constantemente, sin perder la esencia original.

Por otro lado, coincido con Roselló en que estamos en una etapa de maduración 2.0… a medias. Hace años que proliferan los cursos de redes sociales por doquier, y rara es la persona que no ha asistido nunca a uno en su biblioteca, asociación, empresa, etc. Esto, sumado a la experiencia aprendida con la práctica como usuarios, ha ayudado a buena parte de las personas a aprender mucho. 

Dibujo del artista polaco Pawel Kuczynski
www.pawelkuczynski.com

Sin embargo es llamativo como todavía hay gente que ha hecho todo eso, y sigue torturándose alimentando a los trolls a base de bien, o cayendo en timos de sorteos fraudulentos a simple vista, o publicando tuits, fotos y vídeos que comprometen su seguridad o su marca personal… ¡incluso con asesores! Al final, en esto no hay mucha diferencia con el mundo offline, donde todavía hay personas engañadas que compran un colchón de 5000 euros porque “mejora sus niveles oxígeno en la sangre” (WTF), o que en elecciones vota a una marca, independientemente de lo que proponga… a veces incluso sin programa, #oletú.

¿Vamos siendo más desconfiados en las redes sociales? ¿Han cambiado nuestros hábitos, y nuestro comportamiento? ¿Qué opináis? Yo en general creo que sí, que muchas personas van cerrando puertas y ventanas en las redes sociales motivados por la inseguridad que les inspiran. Ante la responsabilidad de no dominar del todo la configuración de privacidad de las redes, o de saberse vigilado (incluso multado y arrestado por el Estado como puede suceder con la Ley Mordaza) y de tener que ser consecuente con lo publicado, buena parte de los usuarios ha derivado en no usuarios. Y en este aspecto hay redes sociales poco afectadas como Linkedin, y en mi opinión un gran perdedor: Facebook.
Pero también tengo una conclusión muy buena: después de todos estos años, veo usuarios utilizando las redes sociales de forma íntegra, ya saben lo que quieren de ellas y le sacan muchísimo jugo. Se moderan o se explayan a su antojo, disfrutan de los contenidos de otros, son responsables y asumen esta responsabilidad como parte de su vida y de su día a día. Y esos tienen todavía mucho que aprender de los demás, pero también con su ejemplo pueden ayudar a muchos a mejorar.

Entrevista con… Peter Alsbjer

Desde hace tiempo estoy conectado por varias redes sociales con Peter Alsbjer, director de las bibliotecas públicas de Örebro (Suecia), una localidad con algo más de 100 mil habitantes situada en el centro del país nórdico, que precisamente este año celebra su 750 aniversario. 
“Una biblioteca pública es una de las entidades que han superado el proceso de selección para otorgar el poder de la información, conocimientos y experiencias con y entre las personas en la sociedad”. Es la inspiradora frase que encabeza el blog de este profesional, que publica a menudo sobre las TIC en las bibliotecas, al que he tenido la oportunidad de hacer la entrevista que podéis leer a continuación:

Comencemos hablando de vuestras redes sociales. He leído en la web de la biblioteca, que hay una persona que centraliza el trabajo en medios. ¿Es ella misma quien gestiona las redes? ¿Cómo es la organización del trabajo?
Peter Alsbjer: En Örebro las áreas de trabajo de la biblioteca pública las dividimos en tres secciones. Hay una sección para los medios de comunicación y desarrollo de la colección, otra para la promoción de la lectura y una tercera dedicada al contacto con el usuario. El trabajo en redes sociales está incluido en esta última sección. Un grupo especial de 3-4 personas están involucrados en el diseño y la gestión de la presencia de la biblioteca en estos medios.


En cuanto al uso que le damos a las diferentes redes sociales, la más importante para nosotros definitivamente es Facebook (facebook.com/orebrostadsbibliotek). De momento tenemos alrededor de 1250 Me Gusta. También disponemos de una cuenta en Twitter, pero ahí estamos menos activos.
Para la gestión de las redes seguimos las reglas para el uso de medios de comunicación sociales, establecidos por el Ayuntamiento de Örebro.

Pequeñas bibliotecas municipales unen fuerzas para crear espacios ‘mobile maker’

Fotografías tomadas del Facebook de la biblioteca pública de
Örebro. Los usuarios tienen que adivinar qué libro representan
los bibliotecarios en cada escena

¿Han vivido las bibliotecas públicas suecas una buena adaptación a las TIC? ¿Están sus profesionales suficientemente formados?

P.A.: Bueno, varía dependiendo del ámbito. A nivel nacional la Svensk Biblioteksförening (Asociación Nacional de Bibliotecas de Suecia) tiene un programa en Medios de Comunicación y Alfabetización Informacional en colaboración con el Statens medieråd (Consejo de Medios de Suecia). Este programa está enfocado a mejorar las condiciones de las bibliotecas públicas para poder utilizar las nuevas tecnologías, incluidos los medios sociales.
En las bibliotecas escolares suecas el interés por el uso de herramientas TIC es elevado. 
Y a nivel local ese interés varía mucho. Las bibliotecas más importantes tienen mayores posibilidades para contratar personal que desarrolle y adapte las nuevas tecnologías. Los mejores ejemplos serían los entusiastas profesionales de la Biblioteca Kista, perteneciente a la red de bibliotecas públicas de Estocolmo, y una pequeña biblioteca rural como la Biblioteca Pública de Vaggeryd, que ha creado un espacio “mobile maker” en colaboración con las bibliotecas de otros municipios vecinos.

Recientemente has estado en el evento Bibliotopia 2015, celebrado en la localidad de Skövde, en el que se habla del futuro de las bibliotecas. Sé que has participado activamente dando una conferencia. ¿En que estaba basada? ¿Podrías contarme algunas conclusiones interesantes del evento?

P.A.: Bueno, ante todo quiero dejar claro que yo nunca hablo sobre el futuro de las bibliotecas. Principalmente porque, a pesar de todo, no se sabe nada sobre lo que nos depara.
Suelo basarme en experiencias que se dan alrededor del mundo en torno al ámbito de la Biblioteconomía. Yo utilizo mucho una frase del autor de ciencia ficción William Gibson, que dice “El futuro ya está aquí, pero todavía no distribuido uniformemente”.
En Bibliotopía empecé con un breve repaso a cuatro megatendencias: cambios en la población, crecimiento económico, social y ambiental sostenibles, desarrollo tecnológico, y finalmente, la sociedad en red, y el impacto de todas ellas en las bibliotecas públicas.
También presenté mi redefinición del concepto de biblioteca (destacado en la introducción de esta entrevista).
Además, traté de mostrar diferentes vías para directores de bibliotecas, para que puedan elegir cómo encaminar el futuro de su biblioteca. Desafortunadamente me pasé de tiempo, y tuve que terminar la charla… podría haber estado una hora más por lo menos 😉

“El gobierno sueco invierte en proyectos colaborativos para reducir la brecha digital

He leído en la web de la Svensk Biblioteksförening (¡felicidades por el centenario!) que el gobierno sueco está promoviendo un nuevo programa de alfabetización digital. ¿Cual crees que es la valoración que las instituciones locales y nacionales le dan a las bibliotecas públicas?
P.A.: Recientemente, el gobierno sueco ha decidido invertir medio millón de coronas suecas en ese programa. Esta iniciativa denominada DigiDel, comenzó como un proyecto colaborativo con el objetivo de reducir el número de personas que tienen malas -o no tienen- experiencias digitales.

En la Biblioteca Pública de Örebro hemos trabajado conjuntamente con una empresa local (Enter Sweden) que forma en conocimientos de las TIC a jóvenes inmigrantes procedentes de países como Siria o Afganistán, para que puedan enseñar a personas mayores a utilizar los smartphones o los ordenadores, y de este modo ellos practican sueco hablando con estas personas. De modo que he tenido la oportunidad de utilizar en la biblioteca este sistema de gestión de servicios de tecnologías de la información, y de forma satisfactoria.

Para finalizar, pide un deseo para las bibliotecas públicas en el ámbito del social media 😉
P.A.: En esto uno de los grandes retos para las bibliotecas públicas es encontrar la manera de facilitar a los ciudadanos el uso de Internet y de los medios de comunicación, sobretodo los sociales. La gente infrautiliza Internet, sobretodo hace uso de las redes sociales para compartir vídeos en Facebook, compartir fotos en Instagram, coleccionar imágenes en Pinterest y escuchar música en Spotify. Casi como si Internet únicamente fuera la infraestructura necesaria. Es como conducir un coche. Qué coche no es importante, el destino sí que lo es.
Así que el gran desafío de las bibliotecas es, en mi opinión, preguntarse varias cosas: ¿Cómo debemos hacer el content curation en las redes sociales? ¿Podemos llegar a ser Wikipedistas? ¿DJ’s? ¿Cómo ayudaremos a las personas a recoger y conectar los contenidos que se encuentran por el camino -de nuevo la metáfora de la infraestructura- en la autopista de Internet?

El agujero negro de la Ley Mordaza

“Yo respeto a las leyes, según sean respetables o no. Porque una cosa son las leyes y otra la justicia. Con frecuencia las leyes coinciden con la justicia, pero muchas veces las leyes son injustas. Las leyes son la encarnación de la voluntad del poder. Y al poder le conviene salir ganando siempre.”

(José Luis Sampedro)

Ha llegado. Hoy 1 de Julio de 2015, ha entrado en vigor la Ley Mordaza en nuestro país. La ley que, como ya la mayoría de la gente sabe gracias a las redes sociales, los blogs, y la excepcional cobertura de algunos medios de comunicación como Periodismo Humano, elDiario.es, La Marea y algunos otros, así como informes y denuncias de ONG’s y organismos nacionales e internacionales, vulnera gravemente derechos fundamentales referidos a la libertad de información, de expresión, de reunión, de defensa de las libertades.

Con frecuencia vemos las diferencias en la aplicación de las leyes. Ya no en cómo se aplican al 1% de la población, y al restante. Sino que entre ese 99% también se aplican con diferencias entre nosotros. Una de las pruebas más horrorosas de esto, y el ejemplo de lo que sucede cuando las autoridades se saltan todos los límites, es el documental ‘Ciutat Morta’.

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Pero, ¿cuáles son ya esos límites? ¿existen?
Yo creo que esta ley también es una muestra de que se los han cargado. No sé mucho de Derecho, pero a priori me parece un inmenso agujero negro en el que cabe prácticamente todo. Tal vez ahora ya no podamos escribir un tuit para convocar una manifestación. Pero lo haremos a través de Whatsapp. Y seguramente la policía investigue nuestros whatsapps, y la ley también lo ampare.
La ley no te permitía defender con uñas y dientes tu casa, tu techo y una de las raíces que te sujetan a la tierra, a tu entorno, a la sociedad. Y ahora, tampoco nos podremos sentar ante su puerta y aguantar sin aspavientos, sin defendernos. Hace unos días, unos concejales del Ayuntamiento de Cádiz que lo hicieron, salieron en volandas llevados por la policía. Muy ilustrativo todo.
Tenemos un Gobierno que persigue tuits de humor, que aunque sean de pésimo gusto (para mi incomprensible, así soy yo hoy día) como las viñetas de Charlie Hebdo. El Partido Popular y su poder ha estado a punto de lograr incapacitar en menos de 24 horas a un cargo electo por el simple hecho de publicar un tuit. Un partido fundado por un ministro franquista como Manuel Fraga que justificó penas de muerte y luego tuvo cargos en democracia, un partido que tuvo un presidente como José María Aznar que inició una guerra injustificada, un partido en cuyas filas casi a diario se reproducen imágenes y declaraciones faltando al respeto de las víctimas de un genocidio que aún está sin reconocer… Y todo, sin juicio alguno. Gratis. Y utilizando el nombre de España, y de sus ciudadanos.

Todo dejó de ser justo hace tiempo. Porque actúan con un espejo para transformar su miedo en el nuestro. Su desgobierno interno y externo, sus incapacidades, reflejadas en acciones cotidianas que nos alejan más y más de ellos.
Por eso no hay que rendirse. A las 00:00 horas de este 1 de Julio entró en vigor la ley, pero también comenzó la cuenta atrás para que deje de estarlo. Porque muchos nos negamos. Y porque lamentablemente te hacen retroceder para poder avanzar más después. Con desobediencia versus resiliencia, y con el feliz compromiso de todas, en las redes y en las calles.

“Junto a los diarios a La Marea y Diagonal iniciamos nuestra firme oposición y defensa activa, como periodistas y ciudadanos, contra estas leyes ilegales y manifestamos públicamente nuestro deber moral de desobedecerlas, aunque tengamos que pasar a la clandestinidad, como en el franquismo, para defender de nuevo las libertades fundamentales violadas en España.” 

(Javier Bauluz, director de Periodismo Humano)


7 formas de homenajear a un autor en Youtube

Estos días he estado releyendo y viendo material basado en Eric Arthur Blair (George Orwell), y no os descubro nada diciéndoos que hay por ahí auténticas obras de arte en imágenes basadas en sus novelas. Por cierto, si queréis echar un vistazo, algunas de ellas las he pinneado en Pinterest.

Las redes sociales no son sólo una herramienta extremadamente útil para el Gran Hermano del que escribía el autor en ‘1984’. El arte que se genera y se comparte a través de la red es producto de la inspiración de la obra de Orwell, y esta forma de transmitir la cultura, el pensamiento y las ideas… es algo que a muchos nos atrapa absolutamente.
En este post por poner un ejemplo, podemos ver en Youtube muchos trabajos de profesionales y usuarios que ya lo hacen, con mejor o peor calidad de producción, etc., y con más o menos éxito en la red. He creado esta lista de reproducción con algunos de ellos:

1. Reseña de una bibliotecaria y lectura
2. Corto
3. Booktrailer
4. Audiolibro
5. Programa de TV
6. Conferencia
7. Reseña de un booktuber

Entrevista con… Elena Pardo

Conocí a la entrevistada de hoy cuando empezaba a dar mis primeros pasos en el mundo de las bibliotecas. Es una persona con una interesante trayectoria profesional en Barcelona, habiendo pasado por varias de las instituciones culturales más importantes de la ciudad: l’Institut d’Estudis Fotogràfics, la Biblioteca de Catalunya, el Museu Nacional d’Art, y Biblioteques de Barcelona. 10 años después de conocerla la recibo encantado en mi blog, deseando que podáis leer su experiencia.
En El Mundo Web Social: Elena Pardo.

Contigo me ha pasado una cosa que me imagino que suele suceder a mucha gente: te conocí en el que fue uno de nuestros primeros trabajos en una biblioteca (en la Biblioteca de Catalunya), y después cada uno siguió su camino pero he podido seguir conociéndote algo más a través de las redes sociales, y eso es genial no?
Elena Pardo: Exacto, coincidimos poco tiempo pero ¡qué bien lo pasamos!. Te doy toda la razón, esa es la mayor defensa que hago siempre a favor de las redes sociales, por supuesto hay otros factores más importantes a nivel social como la democratización del acceso la cultura o la unión de la gente y la comunicación entre colectivos para llegar a fines comunes, pero el que más me ha tocado de cerca ha sido el sentir junto a mí en el día a día a personas que no lo están, y eso es de un valor incalculable. Podríamos haber perdido el contacto fácilmente y, sin embargo, no sólo no lo hicimos si no que hemos ido creciendo laboral y personalmente a distancia con un hilo de unión que en nuestro caso nos ha permitido ir siguiendo nuestra trayectoria profesional, proyectos, recomendaciones… en cada una de las plataformas.

Quien quiera mantenerse activo y visible en el mundo real, ha de mantenerse activo y visible online

En este caso las redes sociales, en principio ideadas para un uso lúdico, se convierten rápidamente en una especie de ágora profesional imprescindible. Quien quiera mantenerse activo y visible en el mundo real, ha de mantenerse activo y visible online.

Llevas ya 4 años en las Biblioteques de Barcelona, sin duda una de las mejores redes de bibliotecas municipales de todo el Estado en varios aspectos,… ¿Cómo está siendo tu experiencia en ella?
E.P.: Positiva sin duda, y también compleja por las dificultades que habitualmente se presentan en cualquier tipo de servicio público, y francamente estimulante. La red de Barcelona cuenta con 40 bibliotecas de diferentes tamaños, lo que te permite, siempre que es posible, moverte entre ellas y conocer tipologías de usuarios y casuísticas diferentes. He trabajado en muchos barrios y resulta muy enriquecedor imbuirse en el día a día de la gente, escuchar lo que reclaman los vecinos, colaborar con ellos…te hace sentir que contribuyes a mejorar tu ciudad. Hoy en día una biblioteca pública es un ente vivo que se relaciona con las entidades del barrio, abre sus puertas, colabora, participa… ese es el espíritu del que me gusta formar parte y al que ha de sumarse todo profesional. La idea es poder acudir a conciertos, cursos de cocina, festivales de manga, poesía… y formar parte de una biblioteca creativa y social que dé cabida a todo el mundo y a todo tipo de necesidades. No sólo se ofrecen actividades culturales o ciclos de conferencias, también hay una amplia oferta de cursos en alfabetización digital de distintos niveles y, sobretodo, muchísimas cesiones de espacios y colaboraciones con entidades para realizar todo tipo de actividades: consejos de barrio, talleres de masajes para bebés, de memoria para la tercera edad, clases de castellano y catalán, espacios de acogida para jóvenes recién llegados…

Siempre, y sobretodo hoy en día, las bibliotecas han sido un refugio para la población: personas que se encuentran solas, que no cuentan con una red de apoyo, o simplemente no pueden permitirse la calefacción en casa… y lo que he tratado con más frecuencia: multitud de niños desatendidos que provienen de familias desestructuradas o sin recursos. La sociedad necesita darse cuenta de que sociedad somos todos, y todos debemos cuidarnos. Hoy en día somos una mezcla de centro cultural y social, y como tal, se producen situaciones delicadas que requieren de profesionales dotados de empatía, asertividad y conocimientos en resolución de conflictos.
Creo en el conocimiento y la literatura como herramientas para el cambio social y el crecimiento personal, y el poder ser la persona que facilita a los demás esa herramienta es para mi un honor.

Tu trabajo está muy vinculado a los clubes de lectura y a la promoción y difusión de la lectura en el área infantil, y en ambos existen experiencias interesantes al respecto. ¿Qué te parecen? ¿La biblioteca online y la offline conviven bien?

E.P.: Conviven muy bien, aunque al inicio para algunos la relación pueda parecer incompatible. Tenemos multitud de posibilidades a nuestro alcance, sólo hace falta un poco de creatividad e ilusión. A veces nos resistimos a utilizar otros formatos que no sean los convencionales, ya sea por desconocimiento o miedo a que el público no responda, pero nos suele sorprender. Puedes tener una buena colección y trabajar sólo con medios offline, bien, sabemos que hasta ahora eso funcionaba, pero acabamos estancándonos y el usuario nos pide algo más. Las tecnologías nos permiten estrechar relaciones entre lectores, autores y profesionales y esa es una sinergia que beneficia a todos. Me encantan por ejemplo las entrevistas virtuales a autores, que rompen barreras físicas y culturales o los clubes de lectura online que dan cabida a quién no puede acudir por problemas de horarios o movilidad. Otra iniciativa fantástica son los organizados a distancia, como el Club Internacional Barcelona-Medellín que se está realizando con lecturas de autores de ambos países, es mucho más que un club de lectura, una acercamiento de culturas mediante la literatura. El grupo de adultos realiza la sesión mediante videoconferencia y el infantil de forma virtual.

En cuanto a mi experiencia personal con el club de lectura, cabe decir que nunca había llevado uno, así que no había malos hábitos que derribar. Tenía un grupo de mujeres y hombres de los 40 a los 67 años, y la mayoría de ellos eran activos en Facebook, así que aproveché la ocasión creando eventos para cada una de las sesiones (creas expectación, te aseguras más participación y difundes la actividad entre los amigos de los participantes).
Durante los diez o quince primeros minutos de la sesión utilizaba diferentes medios para complementar el debate como tableros Pinterest, proyecciones de Youtube o infografías con materiales sobre el autor, la obra, su contexto histórico y social, versiones en película o teatro etc… Las bibliografías, temáticas según la obra a tratar, las colgaba en Issuu y todo este material lo posteaba después de la sesión en el evento de Facebook pudiendo ser recuperado por los participantes cuando quisieran. Las sesiones se vuelven dinámicas y en ellas se genera un valor añadido al debate: conocimiento y recomendaciones para posteriores lecturas, no hay que olvidar nuestro papel como prescriptores literarios. 

“En el Club de Lectura utilizo tableros de Pinterest, proyecciones de Youtube, infografías…

Agradezco que toda esa información no se quede en un folleto de papel perdido en un cajón, si no que se pueda compartir y recuperar fácilmente, y los usuarios valoran muchísimo la dedicación y las prescripciones por parte de su bibliotecaria, más allá del alud de recomendaciones que puedan recibir por parte de los medios influidos por las editoriales.

Sé que eres además una lectora empedernida (porque aunque haya a quien le sorprenda, ¡hay muchos bibliotecarios que no lo son!). ¿Crees que la explosión de la lectura 2.0 aún está por llegar,… o simplemente no funciona?

E.P.: Creo que las expectativas en cuanto a esa explosión estaban magnificadas y estamos en un proceso de transición en el que papel y digital se complementan. Si en un futuro la tecnología nos ofrece una conservación digital con cimientos y práctica, nos resuelve los problemas que nos causa la lectura 2.0 y el sector editorial se vuelve razonable y se adapta a las necesidades de sus usuarios, entonces, habrá que verlo. Las necesidades de cada lector varían y siempre optará por el formato que le sea más útil. A mí me gusta usar mi ebook para no cargar con novelas de mil páginas, pero si no es una de esas, dámelo en papel, que tardo menos en encenderlo y apagarlo y seguro que no se cuelga, además, ¿quién renuncia a una maravilla de libro ilustrado, al tacto, al olor, al objeto cómo símbolo de todo aquello que representa la novela? No me hagas elegir, de momento me quedo con ambas.

Para terminar Elena te iba a preguntar por tu red social favorita, pero me parece más interesante darle la vuelta a la pregunta: conociéndote, leyendo tus opiniones en Facebook, y además sabiendo que escribes poesía,… ¿cómo es que no eres una tuitera activa? Twitter se pierde mucho.

E.P.: Jajaja, ¡tengo Twitter! Pero sólo lo utilizo en contadas ocasiones, como acontecimientos de poesía, bibliotecarios, musicales… en aquellos en los que pueda añadir un hashtag u opinar sobre algo que esté viviendo (o leyendo).
La verdad es que por una parte me gusta la inmediatez, pero por otra, la falta de filtros y la cantidad tan ingente de publicaciones continuas me desbordan. Me gustaría poder limitar lo que veo. Quizá si tuviera una perfil exclusivo para cada tema me sería más sencillo y fluiría mejor, ¡si me actualizo te lo haré saber!

3 supuestos prácticos para utilizar un bot con el perfil de Twitter de una biblioteca [Videotutorial]


En esas ocasiones en las que queremos agilizar trabajo o no disponemos de tiempo suficiente para dedicar a las redes sociales, existen herramientas que nos van a permitir automatizar algunas tareas en momentos puntuales que nos van a ayudar. Échale un vistazo al tutorial de Youtube que he preparado con algunas ideas para explicar cómo hacerlo.


1. Eventos en la biblioteca: Sin necesidad de compartir contraseñas y tener que cambiar sesiones, se puede formar un equipo con los asistentes a un evento, y que el perfil de la biblioteca replique automáticamente las contribuciones de esos tuiteros que sepamos que van a asistir. Se puede hacer de dos formas, como podéis ver en el vídeo.

2. Red de bibliotecas: Tener un perfil de difusión de toda la actividad de una red de bibliotecas es imprescindible. Podemos configurar que ese perfil haga RT de todo lo que publiquen las bibliotecas que forman parte de la red, de forma automática.

3. Conecta otras aplicaciones y redes: Aunque normalmente abogo por no automatizar los contenidos, hay mucha gente para la que les es útil hacerlo, sobretodo para los que no dedican mucho tiempo a Twitter. Si aún así quieren mantener la cuenta, existen varias opciones para que un bot publique, como se puede comprobar en el ejemplo del tutorial.

¿Las has probado? Podéis dejar vuestras opiniones, dudas y sugerencias en Comentarios 😉