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Reseña de ‘Gamificación en bibliotecas’, de Ana Ordás

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Hace 2 años coincidí en Toledo con Ana Ordás en el Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. Tomando unas cervezas y charlando sobre su especialidad, -la aplicación de la gamificación a nuestro ámbito profesional, tema del que presentaba una comunicación en el CNBP- me dí cuenta enseguida de que no sólo tenía una buena base de conocimientos y experiencia en gamificación, sino que además creía absolutamente en la potencialidad que tenía su aplicación en bibliotecas y lo sabía transmitir a la perfección, porque además es una excelente comunicadora.

 

He comprado y leído con muchas ganas su libro ‘Gamificación en bibliotecas: el juego como inspiración’, publicado este año por la editorial UOC dentro de su fantástica e imprescindible colección El Profesional de la Información. El formato de la edición permite una lectura ágil, y la esmerada y compleja concisión de los contenidos por parte de Ordás favorece una rápida comprensión y asimilación de la teoría. Y es que no debe ser nada fácil recoger en 142 (pequeñas) páginas los fundamentos de la gamificación (“el uso de elementos del diseño de juegos en entornos de no-juego” Deterding, 2011), porque aunque se trate un concepto joven, se lleva aplicando desde hace mucho tiempo. En esta técnica entran en juego los mecanismos de la diversión, la empatía, las emociones, y la psicología cognitivo-conductual y del aprendizaje.

Empezar a leer este libro supone para un bibliotecario, empleando el (algo manido) símil, ponerse las gafas del diseñador de juegos empezando por entender las bases del pensamiento lúdico que se explican al inicio. Aquí me encuentro con innumerables aspectos del juego que me gustan mucho, como los obstáculos innecesarios, los desafíos a nuestras fortalezas, la persuasión por la motivación, las victorias épicas, su apoyo a la cooperación social y a la participación cívica,…; y otros como las emociones, la competitividad y la adicción cuya explotación masiva y descontrolada con el modelo socioeconómico neoliberal hegemónico está perjudicándonos tanto a nivel colectivo como individual en muchos aspectos. Tener claras las reglas éticas básicas de la gamificación, mencionadas también en el libro, resulta imprescindible.

¿Por qué se puede aplicar la gamificación a las bibliotecas? Para empezar a responder a esta cuestión, Ordás expone la relación que existe entre las bibliotecas y el modelo RAMP de Marczewski, basado en la teoría de la autoderterminación de Deci, que establece cuatro inductores básicos de la motivación intrínseca (la tendencia a explorar y aprender):

Relaciones sociales > Espacios de encuentro

Autonomía > Espacios de inspiración

Maestría > Espacios de aprendizaje

Sentido > Espacios para compartir

¿Cómo aplicar la gamificación en las bibliotecas? No podemos empezar a trabajar en ello sin grabarnos a fuego el famoso ‘Octalysis’ del pionero de la gamificación Yu-kai Chou, y que Ordás resume y ejemplifica perfectamente al final de este capítulo, y que culmina con el maravilloso flow, ese estado de conciencia en el que te encuentras cuando estás tan concentrado en una actividad que el sentido del tiempo se distorsiona, y que Csikszentmihalyi (1997) relaciona con la felicidad (…discutible).

Conocemos las motivaciones genéricas del ser humano, pero no todos somos iguales, nada más lejos de la realidad. Somos seres complejos y diversos, y proporcionalmente veo complicado establecer tipos de jugadores (Marczewski, p. 46), aunque parece que resulta imprescindible tratar de hacerlo para dirigir correctamente nuestra acción. En cualquier caso, se trata de practicar y aprender de los errores (exactamente como en un juego) para mejorar. Resultan muy útiles sus mecánicas asociadas a los tipos de usuarios.

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Parte de los pasos a seguir en la realización de un proyecto de gamificación (Ordás, 2018)

Pero… un momento: a estas alturas deberíamos tener claro porqué aplicar la gamificación en las bibliotecas, más allá de seguir la ola de moda o la tendencia de presente y futuro tan comentada en artículos y eventos profesionales que también se repasan en el libro. Principalmente nos tenemos que quedar con argumentos tan sólidos como la definición de Amigo (2015):

“La aplicada en las bibliotecas es una gamificación social, por el bien público, que persigue el fomento de comportamientos responsables en relación con servicios públicos y la consecución de objetivos para el bien común y el bienestar de la sociedad.”

Sin duda una motivación enorme para cualquier profesional de bibliotecas… ¿verdad?

En definitiva si, como me pasó a mi, te has decidido a aplicar la gamificación en tu biblioteca, el libro será una guía de la que no te podrás separar, porque te orienta paso a paso en el diseño del proyecto, y te muestra experiencias realmente inspiradoras de gamificación (con éxitos impresionantes como Quest, o Conquest the Realm). Será un camino complejo, eso está claro después de leer este trabajo, pero también con toda seguridad será tremendamente enriquecedor para todos y, sobretodo, que debe ser divertido.

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Reseña de ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason

Cubierta de En el abismo, de Arnaldur Indridason
Cubierta de ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason (RBA, 2017)

Terminó el verano y con él mi tiempo en exclusiva de lectura de ocio (en breve empiezo dos clubes de lectura), y me apetecía compartir por aquí algunos comentarios sobre los últimos libros que he leído. Son de tipologías diferentes, porque me gusta intercalar Narrativa y Ensayo. En este caso he leído una novela negra, un libro profesional, y ahora estoy leyendo un breve ensayo de ciencias políticas. Empezaré por la novela, cuyo título es ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason (Reikiavik, 1961).

Hace ya tiempo que había oído hablar bien de este escritor islandés a mi compañero Arturo Gómez, de la Biblioteca del Centro Cívico ‘San Agustín’. No me animé a leer algo de él hasta el otro día que, echando un vistazo en la sección de Narrativa de la Biblioteca Pública del Estado dí por casualidad con varios los libros de Indridason. De los que tenían elegí el último publicado, sin fijarme en la sinopsis…

Por medio de un amigo, el agente Sigurdur Óli tiene conocimiento de un caso de sextorsión que tratará de resolver, y que se complica tras la muerte de una persona involucrada en el chantaje. En el plano personal, su vida atraviesa un momento delicado por la separación de su pareja, y la tensa relación con sus propios padres.

La novela no es muy adictiva, pero es fácil de seguir por su estilo narrativo sencillo y su acertada estructura, que incita a pasar la página. Sin embargo el hilo argumental principal – el caso de extorsión – tiene altibajos: al principio se pone interesante cuando el policía protagonista se ve involucrado de lleno en el caso al ser hallado en una escena del crimen, cuando estaba investigándolo por su cuenta (le había llegado por un amigo y no lo comentó en comisaría). Después pasan las páginas y las expectativas no se cumplen… y, cuando la trama por fin se amplía, es quizás demasiado tarde para recobrar la tensión. Los diálogos, tanto en el plano personal como en el profesional, resultan bastante previsibles y a veces innecesarios. La atmósfera está algo descuidada,  de eso te das cuenta cuando te pasa que a menudo cuesta trasladarse a los diferentes escenarios planteados, incluido el propio abismo del título.

No sé, quizás también es un problema de la traducción del libro, o del propio autor por el lenguaje empleado. Sea cual sea la razón, tanto la historia del protagonista como el caso que trata de resolver tenían el suficiente potencial como para haberme hecho disfrutar bastante más con la novela. No así la historia de Andrés, otra de las líneas de acción del libro, que transcurre paralelamente, en un plano secundario, sin a penas trascendencia.

De ‘En el abismo’ me quedo sobretodo con detalles interesantes en los que, lamentablemente, no se llega a profundizar y se quedan en pinceladas coyunturales, como los planteamientos sobre las distintas maneras de abordar situaciones en las que entran en juego la venganza y la justicia, la ambición y las desigualdades crecientes en la Islandia que nadaba en la abundancia dentro de una burbuja económica, o la reflexión de cómo pueden afectar la educación y las relaciones familiares, y más concretamente los modelos educativos, a la estabilidad de una pareja. Es interesante también el perfil personal del protagonista, Sigurdur Óli: de educación clasista y liberal, emocionalmente abotargado, apasionado de la cultura americana y nada identificado con la de su país,…

Concluyendo, reconoceré que Indridason me ha decepcionado un poco, pero puede que le dé otra oportunidad más adelante a otra de sus obras… eso sí, espero que me recomendéis la mejor 😉

Valoración

5/10

El Mundo Web Social: Entrevistas [#eBook]

Reunidas en un documento las 10 entrevistas realizadas en este blog a profesionales de bibliotecas, archivos y centros de documentación durante este año 2015.

Puedes descargarlo pagando con un tuit, o una publicación en Facebook o LinkedIn. Haz clic en el botón ‘Pay With a Tweet’.

Entrevista con… Alexia Luiña

El post que cierra este blog de forma indefinida, como ya os comenté hace unas semanas, es la última de las entrevistas que he realizado. Os presento a Alexia Luiña, una bibliotecaria-archivera luguesa que trabaja actualmente en el Centro Oceanográfico de Vigo, y con la que retomé el contacto gracias a las redes sociales. Dada su formación (Diplomada, Licenciada y Doctora) y experiencia, he aprovechado para hablar con ella sobretodo de archivos y de la relación de estos con el ámbito de los medios sociales. El resultado… la siguiente entrevista:

Fuimos compañeros de clase en la USAL y después ambos tomamos caminos opuestos, yo a Cataluña y tú a Galicia, tu tierra. Comenzaste a trabajar en el Archivo de la Cofradía de Pescadores de Burela, donde hace unos años empezaste un proyecto de promoción y difusión del archivo en redes sociales. ¿Cómo fue la experiencia?

Alexia Luiña: Mi trabajo en la Cofradía de Pescadores de Burela se financiaba a base de subvenciones que se ganaban en convocatorias de concurrencia competitiva. Tenía una misión muy clara que era organizar sus fondos documentales, pero nos pareció que había que buscar canales para hacer visible el trabajo que se estaba haciendo allí. A la vez, intentamos integrarlo en la medida de lo posible con el trabajo y la razón de ser de la Cofradía. Por eso, rediseñamos la página web y abrimos perfiles en las redes sociales. La difusión nos parecía necesaria para que las administraciones que financiaban el proyecto conociesen qué se estaba haciendo y cuál era su impacto en la sociedad. Por otro lado, las redes sociales nos permitían llegar a más gente y también estar en contacto con otros profesionales con los que compartir ideas e inquietudes.
La difusión a través de Internet debe estar debidamente planificada. Sin lugar a dudas, ésta era nuestra principal preocupación, puesto que los proyectos con los que se financiaba el archivo tenían un inicio y un fin determinado, por lo que la continuidad no estaba asegurada. De todos modos, pasado el tiempo, estoy convencida de que dar el salto a las redes sociales valió la pena.

“En redes sociales la planificación y la difusión fueron diseñadas para que las administraciones que financiaban el proyecto vieran su impacto

Como cada año, el 9 de Junio se celebró el Día Internacional de los Archivos, que quizás tuvo más difusión que nunca en las redes sociales con los hashtags #NoSinArchivos y #ArchivosVivos (que continúan en uso), poniendo en valor la excepcional labor que se realiza en ellos, su papel fundamental en la sociedad, y los valores que representan.

A.L.: Sí, cada año se está celebrando más el Día Internacional de los Archivos. Iniciativas como ésta son muy necesarias para visibilizar los archivos y dar a conocer nuestra profesión. Como no podía ser de otra manera, los archivos y los archiveros están aprovechando las posibilidades de las redes sociales para conseguirlo. Quizás, los archivos han tardado más en comprender el potencial de las redes sociales como medio de difusión de sus fondos, servicios y actividades que otras instituciones culturales, como pueden ser las bibliotecas. Sin embargo, creo que ahora mismo se está llevando a cabo un plan de difusión extraordinario que implica la interacción de los archivos con perfiles y temas de interés general, como pueden ser las series históricas Isabel o El Ministerio del Tiempo. Me parece también muy loable que esta difusión se lleve a cabo tanto individualmente por profesionales, un buen ejemplo es José Luis Muñoz Romano (@jlmunozr), como por las administraciones como es el caso de los Archivos Estatales. Esto último me alegra especialmente, ya que la Administración a menudo es resistente al cambio y su organización jerárquica la hace poco flexible a este tipo de iniciativas que requieren de trabajo en equipo y creatividad.

Los archivos no se libran del poder viral de las redes. Tras las elecciones municipales de este año, recuerdo la gran repercusión en Twitter y Facebook de multitud de imágenes de muchos Ayuntamientos en las que aparecían bolsas y contenedores llenos de documentos supuestamente destruidos en los Ayuntamientos, lo cual resulta preocupante. ¿Hay mucha desinformación al respecto? ¿Crees que las redes podrían servir a los archivos para tranquilizar o alertar sobre su gestión, o aún no tienen la presencia suficiente?

El infografista de Cuatro, Santiago Romero fue uno
de los muchos periodistas que se hicieron eco


A.L.: Sin lugar a dudas esas imágenes son lamentables: Creo que la legislación es muy clara con respecto a la destrucción de documentos públicos, pero parece que cuesta aplicarla. Quizás sería necesario que los archiveros ejercieran una intensa labor de formación del personal al servicio de la Administración para concienciar desde dentro. Desgraciadamente, son pocos los archiveros y muchas las funciones que tienen que llevar a cabo. Tenemos la obligación de hacernos valer y explicar a la sociedad por qué somos necesarios, no solo como conservadores del patrimonio documental, que esa función ya la tienen clara, sino como garantía de transparencia. Las redes sociales, como escaparate que son, son un buen medio para mostrar a la ciudadanía esas otras funciones de los archivos y el valor de los documentos como medio de prueba.

“Se piensa que los archivos son sólo para investigadores eruditos… ¡por eso hay que mejorar los planes de marketing!

Luego está la otra parte: los ciudadanos. Exigimos transparencia,… pero un archivo solo habla si se le pregunta, y en mi opinión falta cultura en el uso de los archivos. ¿Cómo interacciona (o queremos que interaccione) el ciudadano con el archivo en las redes sociales?


A.L.: Tienes toda la razón, falta cultura en el uso de los archivos. Se piensa que los archivos son solo para investigadores eruditos. Por eso es necesario mejorar los planes de marketing. En el ámbito concreto de las redes sociales, su filosofía es precisamente esa, que el emisor de la información y el receptor interaccionen. Ése debe ser el ideal al que un plan de medios sociales debe aspirar. Sin embargo, creo que los archivos todavía no han llegado a alcanzarlo. Se ha conseguido que los profesionales y los archivos estén en las redes sociales y que participen en temas de actualidad e interés general. De todos modos, en mi opinión falta que el ciudadano interaccione con preguntas, sugerencias y comentarios. Incluso que los archivos ofrezcan servicios a través de las redes sociales… no sería nada descabellado. Creo que ahí está el reto y que hay muchos profesionales con ganas y creatividad suficiente para conseguirlo.


Una de las críticas fundamentales hacia las redes sociales es la volatilidad de la información que se publica en ellas. Para mi tal vez el peor ejemplo es Facebook, en el que es muy difícil localizar una información sin salir de su web, y uno bueno podría ser Twitter (aunque puede que en breve se anuncie la posibilidad de editar tuits, alterando notablemente su valor). ¿Crees que todo esto se debe a que estamos todavía en una fase temprana en la que no se contempla lo suficiente la recuperación de la memoria en las redes, o que simplemente es una característica innata de las mismas?

A.L.: Personalmente, creo que se debe a que toda esta revolución en los medios de comunicarnos se ha desarrollado demasiado rápido y todavía quedan muchas cuestiones por definir. Son cuestiones que se van a ir puliendo con el tiempo. Conservar la memoria en las redes nos ha preocupado en casos concretos como en el 15M o en las últimas elecciones municipales, y algunas instituciones documentales se han encargado de ello. Sin embargo, a nivel global, creo que el problema está todavía por resolver.

Entrevista con… Carlos Martín

Un documentalista es el siguiente profesional invitado a pasar por esta sección de Entrevistas. Carlos Martín López es un profesional con una intensa formación en Documentación, y con una amplia e importante trayectoria como documentalista audiovisual especialista en programas informativos principalmente en La Sexta, donde lleva trabajando desde que la cadena de TV comenzó a emitir. Hoy además de hablar de su faceta como documentalista, quiero que conozcamos también su perfil 2.0 (cuenta también con formación como CM), que destacan muchos de los que le conocen.

Lo primero, ¿cómo ha ido esa campaña #conveniojusto #lazoverde del Comité Liquid 6 que veo que los trabajadores que dan servicio a La Sexta mueven desde hace tiempo en Twitter?
Carlos Martín: Sí, esta campaña en Twitter comenzó hace un tiempo para mostrar el apoyo de los trabajadores al Comité de Empresa de Liquid Media (productora de muchos programas para la Sexta) durante la negociación del convenio colectivo. 
A día de hoy parece que sólo quedan unos flecos por cerrar, y en breve el conjunto del convenio se someterá a votación por parte de los trabajadores.
[El 8 de Julio, días después de esta entrevista, el Comité anunció la firma del convenio tras meses de negociación >> twitter.com/comiteliquid6/status/618757311205646336]

“En Informativos las redes sociales no son un condicionante importante, pero sí que son tenidas en cuenta

Con una dilatada trayectoria como documentalista audiovisual, y teniendo en cuenta que llevas tiempo en informativos, habrás comprobado como parte del día a día en los medios lo determinan las redes sociales en su influencia sobre las peticiones de documentación que se realizan, por ejemplo. ¿Las percibes como un impacto o un condicionante importante en tu trabajo diario?

C.M.: Realmente no es que supongan un condicionante importante, pero es cierto que se tienen en cuenta. Quizá no influya tanto a la hora de que los usuarios nos pidan imágenes, pero sí que por ejemplo, a la hora de analizar los programas, se debe hacer referencia al texto o al tuit de la persona, porque es material que en ocasiones nos solicitan, sobre todo relacionado con polémicas. 
Un ejemplo: recuperé el enfado de Esperanza Aguirre [imagen] cuando la invitaron a dejar la presidencia del Partido Popular de Madrid al ser elegida como candidata a la alcaldía de la capital.

Muchas veces la gente se acuerda del documentalista (¡y arde Twitter!) sobretodo cuando se ve algún ‘gazapo’ importante, errores especialmente graves en series históricas. ¿Con la cantidad de controles y de personas que revisan imágenes…, qué explicación podéis dar desde Documentación?
C.M.: Sí, es un sambenito que muchas veces nos cuelgan a los documentalistas, pero en realidad pocas veces tenemos culpa. Eso sí, cuando la tenemos nos cae una buena, porque los usuarios se fían de que la información que les damos ya ha pasado ese filtro. 
La mayoría de los errores que se producen en programas de actualidad, programas informativos, es por la falta de tiempo, de ganas o ambas en verificar la información. En programas informativos, que son en los que tengo mayor experiencia, los errores suelen ser directamente del redactor. Y no les culpo, porque cada vez tienen que producir más información y se exige inmediatez. Pero eso supone no disponer de tiempo para contrastar todos los datos, y por eso se cometen, con perdón, enormes cagadas.

Cuando empieza un informativo es habitual que tenga la escaleta a medias, es decir que muchas de las piezas están sin terminar, con los redactores trabajando en actualizar datos, locutar o montar, por eso es inevitable cometer errores. Y de ortografía mejor ni hablar [risas]. 
Concretamente las series históricas no las tengo tan controladas, pero sé que en ocasiones el documentalista o el historiador advierten a los guionistas, tras revisar sus guiones, de que hay errores. Muchos se subsanan, pero en ocasiones el propio director de la serie se inventa algo porque hace más atractivo el producto televisivo, o simplemente porque se le antoja. Y, ya se sabe, donde manda capitán…

Algunos perfiles de Twitter, como en laSexta Columna, son gestionados por los propios trabajadores del programa

¿Tienes compañeros especialistas encargados de la documentación digital, es decir, que trabajen directamente con las redes sociales, e Internet en general, como fuente de recursos (no sólo me refiero a la propia web de Atresmedia), o aún existe una carencia importante de profesionales en este sentido en las cadenas?

C.M.: Personalmente en el departamento en el que trabajo no existe esta figura, los encargados de ello son los propios trabajadores de la web, como señalas. Algunos perfiles de Twitter son gestionados por trabajadores del propio programa, como ocurre con laSexta Columna. Lo más cercano que tenemos a lo que comentas son dos periodistas especializados en periodismo de datos, que dan soporte al resto de redactores en consultas especializadas que complementan y amplían las informaciones. Desde mi punto de vista el periodista de datos es un híbrido entre periodista y documentalista.

Fíjate Carlos, tan sólo observando 5 minutos el diagrama interactivo de Lluís Codina dedicado a la documentación audiovisual en la Web, se puede uno hacer una idea de las dimensiones que está adquiriendo esta disciplina a cada minuto, con una cantidad ingente de medios, recursos,…
C.M.: Sí, es indudable que nos movemos en una jungla de información. Cada vez hay más medios, más recursos y más facilidad de acceso a esa información. Por eso el documentalista si no tiene cuidado puede verse desbordado, necesita de un buen machete para ir abriendo camino en la selva. Lo que mantiene afilado ese machete es la formación y la experiencia. El equilibrio de ambas será de gran ayuda para avanzar y localizar lo que nos interese dentro de la jungla. Si trabajas en informativos, donde la inmediatez es un requisito, ofrecer a los usuarios una respuesta rápida y satisfactoria es algo que aprecian y da calidad al servicio. 
Por eso documentalistas, ¡no olvidéis mantener bien afilado el machete! 😉

Mi post más difícil

Visitando las ruinas del teatro de Priene (Turquía), Julio 2015.

Lo sé, desde el título* suena a despedida. Y lo es. Aunque algunas veces crees que las despedidas no son para siempre aunque lo intuyas,… y esta es una de esas veces.

Después de un tiempo de reflexión este blog cierra sus puertas, o mejor dicho sus páginas, o como se le pueda denominar en Internet. Y no es para menos: quien tenga un blog y le ponga lo que hay que ponerle, sabrá que es una dedicación importante que requiere tiempo y esfuerzo. Y lo dejo precisamente porque necesito más de lo primero, y tal vez siendo sincero -que creo que lo merece cualquier lector, tanto quien me lee y me sigue desde hace tiempo, como quien entra hoy aquí por vez primera- por cierta pérdida de motivación.

Es difícil de explicar: sigo tremendamente interesado por las redes sociales, y las TIC en general, y las utilizo como siempre en mi vida personal, profesional, y en mi forma de participar en los proyectos que buscan un cambio social,… pero también me apetece mucho abrir caminos, dedicar más atención a otros que quiero explorar
El Mundo Web Social, que durante este tiempo ha sido la liberación para buena parte de mis pensamientos y de lo que aprendo en este ámbito (mezclado con otros), también parece estar queriendo convertirse en un pequeño tirano que lógicamente va creciendo, y que me obliga cada vez a invertir más esfuerzo para educarlo y lograr que siga siendo lo que quiero que sea. Por eso, de momento, prefiero una retirada a tiempo, o dejémoslo en tregua (por si acaso).

Esta es una despedida del blog, y me cuesta. Ha ocupado muchas mañanas y tardes de mi vida durante casi 4 años,… y cuesta. Lo he disfrutado mucho, porque me gusta mucho escribir, y porque he podido comunicar lo que me ha dado la gana y como he querido, y eso me hace sentir bien. Pero como ya he dicho, en la vida a veces hay que dejar las cosas a tiempo, antes de que tú no decidas y te veas de alguna forma obligado a hacerlo.
Seguiré dando guerra por otros espacios, online y offline. Para aportar y seguir aprendiendo. Y aprovechar el momento y las oportunidades, que de eso se trata. 

Aquí quedan publicados 166 artículos, con un buen montón de recursos disponibles, que seguro habrá quien pueda seguir leyendo y aprovechando, y de eso me siento orgulloso. De eso, y de todas y todos los que lo habéis hecho ya en algún momento, de los que os habéis suscrito a la newsletter, de los que me seguís en las redes, y de los que habéis colaborado de una u otra forma… 
Por cierto (¡importante!), y tal y como lo tenía planificado, las próximas semanas se publicarán las dos últimas entrevistas, que tendrán como protagonistas a un documentalista y a una bibliotecaria-archivera… Así que no quitéis todavía de favoritos El Mundo Web Social 😉

Gracias.

Todo tiene un final, y todo final tiene un comienzo. Éste sólo es uno más de ambos.

*Bonus tip: Por favor, los que estáis empezando como bloggers: aprended a titular mejor que yo. Siempre me ha costado!! Aunque éste reconozco que me ha salido fácil.
(El resto del post, no)

Entrevista con… Francisca Pulgar

Siguiendo un itinerario no marcado, en esta sección de entrevistas se va dibujando el mapa de las redes sociales por diferentes escenarios, lugares,… Hoy es el turno para la bella Euskadi, una tierra donde la biblioteca pública tiene desde hace años un papel protagonista en la vida cultural de la región. Para saber más del desarrollo de las TIC en ellas, qué mejor que preguntar a la Responsable del Servicio de Bibliotecas del Gobierno Vasco, Francisca Pulgar Vernalte.

Más de medio millón de socios, 230 puntos de servicio… el Servicio de Bibliotecas del Gobierno Vasco ha tejido en 10 años una red social y cultural impresionante, ¡enhorabuena!
Francisca Pulgar: Sí, como bien dices, llevamos diez años aprendiendo a trabajar conjuntamente, porque entendemos que la clave para llegar a más personas y ofrecer mejores servicios es, precisamente, crear Red
Además tenemos buenas noticias, porque a lo largo de 2015 se van a ir integrando las redes de bibliotecas municipales de Bilbao, Donostia, Santurtzi y también la Alhóndiga, un paso importante que completará la Red de bibliotecas públicas de Euskadi y el uso del carné único. Sabemos que las bibliotecas son equipamientos de proximidad muy bien valorados por la ciudadanía y que suponen un gran potencial y una excelente oportunidad para el desarrollo cultural de un municipio, así que nuestra labor es seguir trabajando para que cada vez más personas conozcan, utilicen y participen en la vida cultural del municipio a través de las bibliotecas.

La formación y el sentimiento de Red, ha cerrado la brecha entre bibliotecas grandes y pequeñas

Desde 2009 viene formándose a los bibliotecarios de Euskadi en competencias digitales. ¿Cómo valoras la evolución del profesional de bibliotecas desde entonces?
F.P.: Tuvimos la suerte de entrar en un proyecto de formación en competencias digitales financiado por el PESI (Plan Euskadi en la Sociedad de la Información). El primer paso fue el diseño del itinerario formativo, lo que nos permitió ver las carencias en formación y elaborar un plan eminentemente práctico que, además de los conocimientos necesarios, nos diera la confianza de que cuando volviéramos a nuestros puestos de trabajo podríamos utilizar lo aprendido en las clases. Por otro lado, la formación en grupos nos permitió conocernos mejor entre nosotros, lo que unido a las redes sociales ha ayudado a dejar atrás el aislamiento de los profesionales de pueblos pequeños o municipios en los que solo hay una persona al frente de la biblioteca.

El plan terminó en 2012, pero todos los años hacemos uno o dos talleres monográficos que nos permitan seguir estando al día y conocer las últimas tendencias de nuestro sector. Gracias a la formación, además del sentimiento de Red, se ha conseguido romper la brecha que había antes de este plan entre bibliotecas grandes y pequeñas. Ahora, da igual el tamaño de la biblioteca, ya que todos los profesionales tienen posibilidad de acceder a la formación, reciclarse y mantener al día los conocimientos que nuestra profesión nos exige, lo que redunda en una mejora de los servicios ofrecidos a la ciudadanía desde las bibliotecas de la Red de Lectura Pública de Euskadi.

Personalmente como te conozco y te sigo vía Twitter sé que te interesan mucho las redes sociales y las TIC en general. Hace poco tuiteabas sobre una experiencia con realidad aumentada… Cuéntame de qué va la iniciativa.
F.P.: Básicamente se trata de utilizar las herramientas que aprendemos en la formación. Ten en cuenta que toda se basa en el learning by doing, o sea, que cada persona que asiste a un curso sea capaz de hacer lo que hemos aprendido cuando llega a su biblioteca. Durante el 2015 la capacitación y formación está orientada a descubrir y utilizar estrategias para la difusión de contenidos digitalesQueremos que la gente conozca y utilice eLiburutegia (préstamo digital), pero también queremos que las bibliotecas sigan siendo preceptoras y elaboren recomendaciones de lectura. 
Se trata de conocer Internet y cómo se mueve la gente en la Red para llegar mejor a nuestros usuarios. Y lo que hacemos sirve tanto para la difusión de los servicios bibliotecarios físicos como para los digitales.

Tras diseñar la estrategia, ahora estamos adaptando los productos tecnológicos de las bibliotecas para afrontar el reto de cambio constante al que nos somete el ecosistema digital

Igual que el éxito que está teniendo eLiburutegia, la app Liburutegiak presentada por ti el año pasado en el Congreso IFLA de Lyon (enlace a la comunicación) supuso, como tú misma has explicado, un paso más tras el éxito de los blogs y las redes sociales de las bibliotecas vascas. ¿Cómo está funcionando? ¿Ha aumentado la participación en redes?

F.P.: Bueno, la idea principal cuando trabajamos los distintos productos, plataformas, etc. es posicionarnos como bibliotecas en un punto de salida óptimo. Es decir, que si la ciudadanía se mueve en una dirección, y utiliza y consume la información de una determinada forma, nosotros como profesionales de la información estemos al tanto y además contemos con las herramientas adecuadas para afrontar el reto de evolución y cambio constante al que nos somete el ecosistema digital. Por lo tanto, en primer lugar se trata de diseñar una estrategia donde confluyan catálogos bibliográficos, tanto de libro físico como digital, blogs, noticias de las bibliotecas, recomendaciones de lectura, apps, etc. que nos permitan trabajar a un tiempo la difusión de los servicios de las bibliotecas y la participación de la comunidad. En estos momentos estamos adecuando los productos. El 2014 fue un año intenso: además de poner en marcha el préstamo digital cambiamos la versión del programa de gestión bibliotecaria, y ahora estamos esperando la conversión de la plataforma de blogs a un servidor virtual. También está previsto que el acceso a eLiburutegia se haga directamente desde la app Liburutegiak, lo que junto con la descarga de la aplicación de lectura que estamos elaborando para el préstamo digital, facilitaremos la lectura en tablets y smartphones.
Y entonces nos dedicaremos con más esfuerzo a la participación, y adelanto que en esta línea se va a poner en marcha un club de lectura virtual para la próxima temporada 2015-2016, dinamizado por Euskal Idazleen Elkartea (Asociación de Escritores Vascos) con objeto de fomentar y socializar la lectura en euskera a través de Internet y las redes sociales.

Entre las nuevas tendencias tecnológicas (wearables, beacons, etc.) que van apareciendo, desde tu punto de vista, ¿cual te parece más atractiva y con posibilidades de implantación en una red como la vuestra?
F.P.: Para últimos de este año tenemos previstos dos talleres de formación de formadores. Vamos a seleccionar dos o tres tendencias que se han visto en los cursos de Mayo y las vamos a desarrollar en unas cuantas bibliotecas para que las conozcan las personas de ese municipio. Seguramente seguiremos incidiendo en las posibilidades que da la realidad aumentada, pero otra de las tendencias que trabajaremos serán los beacons, así que cuando tengamos los talleres definidos por supuesto que te enterarás, ya que lo difundiremos tanto por Facebook como por Twitter. Por cierto, enhorabuena por tu blog y cómo no, muchas gracias por pensar en las bibliotecas públicas de Euskadi.