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Curso de clubes de lectura en la Universidad de Burgos

TW curso UBU

Del 24 al 27 de junio, en el marco de los Cursos de Extensión Universitaria UBUabierta de la Universidad de Burgos, tengo el placer de impartir el curso ‘Compartiendo la experiencia de leer: Fundamentos del diseño y gestión de clubes de lectura presenciales y online’.

Aprovechando la experiencia acumulada durante los últimos 5 años dirigiendo diferentes clubes de lectura, me parece oportuno plantear este curso teniendo en cuenta el excelente momento que atraviesa este fenómeno cultural y social.

El curso da la oportunidad no sólo de aprender todo lo necesario (recursos, técnicas, habilidades…) para poder organizar con éxito un club de lectura, sino de conocer la experiencia en profundidad y sus beneficios tanto individuales como colectivos.

Está dirigido a cualquier persona o entidad interesada en formar un club de lectura, desde una asociación hasta una empresa, asociación o institución.

Además el curso está acreditado por la Dirección Provincial de Educación y es puntuable para oposiciones, y como mérito de formación permanente.

Si te interesa, dispones de toda la información, programa y horarios, en la página web de la Universidad de Burgos, en la cual puedes también formalizar la matrícula: https://www.ubu.es/te-interesa/compartiendo-la-experiencia-de-leer-fundamentos-del-diseno-y-gestion-de-clubes-de-lectura-presenciales-y-online-ubuabierta.

Si has decidido inscribirte,… ¡muchas gracias! Nos vemos pronto, y espero que disfrutes del curso tanto como yo y, por supuesto, que te resulte práctico para emprender esta maravillosa aventura personal y profesional alrededor de la lectura 😉

Presentación del libro ‘El cielo es azul sobre Berlín’, de José Juan Jiménez Ortega

collage_presentacionlibroEl martes 7 de mayo he tenido el placer de presentar el primer libro de un compañero de profesión, José Juan Jiménez Ortega: El cielo es azul sobre Berlín’. La experiencia ha sido estupenda, me hizo mucha ilusión que me invitara a presentarlo (además era la primera vez), y en la charla que mantuvimos lo ha hecho verdaderamente fenomenal, así como respondiendo posteriormente a las preguntas del público asistente,… ‘Jota’ es un crack absoluto.

Dejo por aquí el texto de mi presentación, por si ésta os anima a comprar el libro. Lo podéis adquirir en muchas librerías físicas y digitales.

Presentación

“José Juan Jiménez Ortega es licenciado en Derecho, en Historia, y trabaja como bibliotecario aquí en Burgos, en la Biblioteca Municipal Miguel de Cervantes. De hecho es allí donde nos conocimos, cuando coincidí con él hace casi diez años ya. Fue un breve periodo de tiempo, pero pude aprender de ‘Jota‘ -como le conoce de forma más familiar todo el mundo- como lo hice del resto de compañeros que forman un equipo excepcional.

De él especialmente me llamó la atención su trabajo silencioso, metódico,… es de esas personas que realizan un trabajo impecable, sin querer destacar demasiado. Y es ahí donde se aprecia la calidad del desempeño profesional: Hay una frase que dice que es cuando se hacen las cosas bien aún cuando nadie está mirando.

También obviamente congeniamos rápidamente porque era el más futbolero de mis compañeros: por aquel entonces además se encargaba de la web del Mirandés, en una época en la que todavía no tenía el tirón mediático que logró cuando alcanzó las semifinales de la Copa del Rey y el posterior ascenso a Segunda. También en aquel año estaba estudiando italiano en la Escuela de Idiomas, y ahora que ya ha terminado todos los cursos sé que le habrá sido de muchísima utilidad en su labor de investigación…

Y es por todo esto que cuando me enteré de que iba a publicar este libro, no me extrañó demasiado: de hecho dicen que cualquiera que quiera empezar en esto de escribir, más vale lo haga sobre algo que conoce o que le apasiona, porque lo hará mucho mejor. Además, pensé que le habría quedado fenomenal -como ya os adelanto que así ha sido- porque conociendo su forma de trabajar, sabía que no se conformaría con poco: sería un trabajo impecable.

Por eso cuando comencé a leerlo, como digo, no me sorprendió nada el nivel del libro: de hecho si no supiera que es suyo, desde luego no diría que es una opera prima, sino que se trata de un libro de un autor mucho más experimentado. Lo supe desde el principio: desconocía si había mucha bibliografía en castellano respecto a la historia de la selección italiana en los mundiales, pero estoy convencido de que es, desde ya, una obra de referencia para todo fan de los mundiales que quiera tener una colección completa.

Porque no sólo está bien tener datos (que el libro los tiene) sino que conlleva una labor de investigación, de documentación, sobre la que hablaremos en nuestra charla, de consultar prensa, archivos, vídeos… súper intensa, que se intuye durante la lectura, y te hace realmente vivir los acontecimientos, lo cual hace de la experiencia de leerlo no sólo un acto de consulta de información, sino que estás comprando una entrada VIP para acompañar a la azzurra en sus aventuras por los Mundiales… que no son pocas, como vamos a comprobar.”

Prensa_presentación

Temas que incluye el libro, comentados con José Juan en la presentación:

  • Competitividad y carácter de Italia
  • Rivalidades históricas, con especial atención a España-Italia
  • Acontecimientos relevantes: tragedia de Superga,…
  • Mundiales más destacados
  • Personalidades, entrenadores y jugadores más relevantes de la historia de la selección italiana
  • Sistemas de juego: del catenaccio, al fútbol total de Sacchi.
  • Vinculación de la selección italiana con la política
  • Temas extra-deportivos: corrupción, arbitrajes, prensa…
  • Anécdotas y curiosidades
  • Actualidad y futuro de la squadra azzurra
  • Labor de investigación para el libro
  • Proceso de publicación

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Resumen del IX Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas #9CNBP: Profesionales para todos los públicos

 

 

documentos CLIA

Los días 28 y 29 de noviembre tuve la oportunidad de asistir al IX CNBP celebrado en Logroño, y quería compartir con vosotros/as mis impresiones, algunas de las cuales ya fui lanzando vía Twitter con el hashtag #9CNBP durante esos días. Ya os avanzo que únicamente son algunos apuntes de las dos primeras jornadas, y os recomiendo consultar las conclusiones y las actas completas del congreso que imagino que en breve estarán disponibles.

La formación de los profesionales de las bibliotecas públicas

La primera ponencia del congreso estuvo a cargo de Knud Schulz, ex-director de la Biblioteca de Aarhus, un tipo con enorme experiencia que compartió con nosotros su visión de lo que ha de ser una biblioteca pública, y cómo él y su equipo la pusieron en práctica.

Schulz ve la biblioteca como un centro de innovación para la ciudadanía con capacidad de provocar cambios vitales. Un peso específico tan importante para la sociedad, que se ve reflejado en su construcción, en su concepto original. Esta visión es compartida alrededor del mundo por administraciones públicas que la convierten en un signo del desarrollo del que son síntoma inequívoco, y del progreso que producen en esas sociedades. Por ejemplo Finlandia, que ha esperado a este 5 de diciembre para inaugurar junto al Parlamento la nueva Biblioteca Central de Helsinki el día nacional, el día de la independencia.

De la presentación de Schulz no diré más, ya que también está disponible en Slideshare. Solamente recomendaros encarecidamente que echéis un vistazo al evento Next Library, cuya siguiente edición tendrá lugar en Aarhus (Schulz y su equipo fueron sus orgullosos creadores), porque son unas jornadas realmente interesantes en los que se trabaja la innovación y el futuro de la biblioteca.

Tras su intevención llegó el primer debate del congreso, dedicado a la preparación de los profesionales de las bibliotecas públicas en lo referente a la educación reglada. En este tuvo una intervención muy interesante Virginia Ortiz-Repiso, directora del departamento de Biblioteconomía de la UC3M, que expuso unas pinceladas del modelo de su universidad con el máster de Gestión de Información, y también Gómez-Hernández, que destacó como siempre el perfil multidisciplinar, mediador y alfabetizador de nuestra profesión… ¡Ay! cómo me he acordado de esto hace unos días, con una usuaria que se negaba a aprender a buscar en el catálogo, y a renovar los préstamos online:

– Ella: “No te empeñes en que aprendamos… ¿No te das cuenta de que, si me enseñas, al final los usuarios nos haremos todo solos, te quedarás sin trabajo y desaparecerán las bibliotecas?” (truenos y relámpagos de fondo)

– Yo: “…, …”   (era muy largo de explicar)

La sesión matinal del congreso continuó con un debate similar dedicado a la formación no reglada, bastante interesante por cierto, en el que el público pudimos interactuar con los componentes de la mesa a través de la herramienta online de participación menti.com. En su mayoría los asistentes calificamos la formación no reglada en España como necesaria, escasa/insuficiente, cara, y dispersa. También detectamos carencias en la formación, sobretodo en todo lo que tiene que ver con la gestión.

Por cierto, que fue estupendo desvirtualizar y charlar un rato con María Gª Puente, más conocida en redes como María bibliovirtual, que participaba en este debate obviamente por ser una de las impulsoras de SocialBiblio, uno de los mejores instrumentos de formación no reglada que hemos los profesionales de bibliotecas en España en los últimos años.

En la mesa también estaba Bruno Duarte, director del Servicio de Bibliotecas de Portugal, que nos dio a conocer la experiencia de participar en el programa formativo Global Libraries de la Fundación Bill & Melinda Gates, sobretodo para la adquisición de habilidades importantes en materias como la innovación, la comunicación, la gestión del tiempo…

Me interesaba mucho este debate, porque desde que empezamos a trabajar a principios de año en la creación de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas de Burgos, una de las ideas que me obsesionan es que podamos llegar a ser una plataforma de intercambio de experiencias. Y que, con todo lo que hagamos, podamos contribuir a ampliar la formación de los bibliotecarios/as de la provincia en todas aquellas materias que necesiten, para serles de ayuda en la superación de los retos que tienen en su puesto de trabajo. Tenemos una mucha tarea por delante para conseguirlo.

Ya por la tarde asistí a las comunicaciones, que además de ser una oportunidad de oro para conocer experiencias de todo el país, como la modélica gestión de la biblioteca municipal del  Coaña (Asturias), o el reto de los datos abiertos, y las interesantes perspectivas que abren para nosotros como profesionales, o iniciativas bien planificadas y coordinadas como las planteadas por el personal de la BPE de Tarragona; e incluso para conocer técnicas de comunicación, porque se puede aprender mucho en este aspecto por ejemplo de la canaria Loli León Donate, probablemente de las mejores bibliotecarias comunicadoras que he conocido, o de Mª Antonia Moreno Mulas, que sabe adaptar perfectamente el mensaje que quiere transmitir.

Modelos de gestión en las bibliotecas públicas

Y hablando de buenos comunicadores, para empezar la segunda jornada del congreso tuvimos un ejemplo con la interesante ponencia a cargo del catedrático de Ciencias Políticas y de la Admón. Carles Ramió, que nos explicó su punto de vista experto a cerca de los diferentes modelos de gestión posibles. Considero realmente importante que todos los profesionales, con competencias o no en la materia, tengamos unas nociones al respecto.

Al vivir “instalado en el futuro” nos contó lo que iba a suceder en los próximos 10-15 años con profesiones similares a la nuestra si no mantenemos nuestro rol de “metagobernadores”, o dinamizadores y coachers de una ciudadanía empoderada, en el modelo de gobernanza. Según su opinión (que comparto), la robotización del resto de tareas llamémoslas burocráticas tenderá a ser muy alta (¡bien!) y cualquier profesional que actualmente ejerza como intermediador y no asuma los roles mencionados, con casi toda probabilidad desaparecerá. Y he destacado esta parte, pero os animo a ver el vídeo completo de su intervención porque verdaderamente merece la pena.

No así con las posteriores que integraban el panel sobre oportunidades de financiación para bibliotecas en programas internacionales que, aunque interesantes, personalmente creo que excedieron en tiempo y contenidos más de lo necesario. De hecho, el de Erasmus+ directamente era prescindible, dado que cualquier asistente especialmente interesado podría haberse inscrito en alguno de los talleres que daban durante el congreso.

En cualquier caso he de decir que me sorprendió bastante que existan opciones tan plausibles de conseguir fondos de la Unión Europea que están realmente al alcance, si se opta a ellas con proyectos innovadores, transnacionales, con impacto social, y en definitiva que aporten valor añadido y estén bien trabajados. Para ello las bibliotecas y sus profesionales podemos contar con el asesoramiento del personal de diferentes oficinas del MECD, como por ejemplo la del Punto Europeo de Ciudadanía, o la del SEPIE (Servicio Español para la Internacionalización de la Educación). Su representante en el congreso, Andrés Ajo Lázaro, mencionó también la plataforma EPALE, dedicada a la enseñanza para adultos en Europa, de cuyos contenidos me he quedado absolutamente enamorado.

Recién empezado el coffee-break (por decisión propia) vemos llegar al sr. Ministro de Educación, Cultura y Deporte d. José Guirao,… y el personal puso fin al coffee-break. En cualquier caso se agradece su asistencia, que tuviera buenas palabras y el atisbo de algún que otro compromiso interesante. Pero después de escuchar su discurso, uno piensa que harían bien los políticos de este país en dejarse asesorar más por técnicos en la materia, que por asesores estrictamente políticos.

Para terminar la mañana, asistimos al debate sobre modelos de gestión en bibliotecas, los cuales en épocas de crisis también son cuestionados, y está bien que se abran escenarios diferentes para poder estudiar las opciones. Las intervenciones se desviaron bastante del tema principal, pero me gustó la de Clara M. Chu, del Mortenson Center for International Library Programs (Illinois University Library), conductora del taller Community Library Interaction (CLIA) al que asistí por la tarde. Por supuesto insistió en el refuerzo del eje de relación con la comunidad (área en la cual está especializada), y en dotar de más autonomía y recursos a los profesionales de las bibliotecas como cauce favorable para la creatividad y la innovación. Antes de levantarse en pleno debate, Knud Schulz pareció retarnos a huir de los estereotipos que muchas veces hacemos del usuario (cosa que no me gusta nada,… ¡y luego nos quejamos!) para no reproducir pautas de relación equivocadas. También me gustaría destacar la pincelada de Javier Valbuena en lo referente a los datos: estamos totalmente fuera de juego en este ámbito. En esto yo veo que hay mucho por hacer si queremos convertirnos en referentes, ya no digo asumir el liderazgo…

Porque, en mi opinión, para aspirar a esto, y a cumplir muchos otros de objetivos y misiones de las bibliotecas públicas, hace falta que cambie de manera radical la visión de los responsables de formar equipos, que modifiquen los parámetros de selección de personal y los contenidos de los temarios de las oposiciones, para contratar profesionales capacitados en las diversas especialidades que hoy día exigiría una biblioteca pública moderna y adaptada a las necesidades de los usuarios. ¿Algún técnico municipal de cultura / directivo se lo plantea? Que den señales de vida, por favor… tenéis una comunidad enorme de personas que os apoyan, y estamos deseando construir con vosotros bibliotecas públicas punteras para cambiar el mundo.

¿Cómo conseguir que un colectivo que siente que la biblioteca pública no es para ellos, venga a la biblioteca pública? Ese es el desafío al que quienes nos apuntamos al taller de CLIA estábamos dispuestos a afrontar. Y, de verdad, que esas horas de entrenamiento con la profesora Chu fueron realmente inspiradoras. Tanto sus pautas explicadas al detalle, como las herramientas que nos dio, y el estilo de trabajo son idóneas… así que no tenemos excusa para no intentarlo. La base de su método para tratar de atraer a la biblioteca pública a personas que la sienten ajena a sus vidas, es sencilla: darles a ellas el control. Muchas veces nos rompemos la cabeza pensando en mil dinámicas, actividades, etc., y fracasamos. O no conocemos cual es el locus de control de un tipo de usuarios determinado, y por tanto caemos en los mismos errores por insistir y pensar que sí que los entendemos… y al final desistimos, y les dejamos de lado. Pasa en todas las bibliotecas.

La solución no es buscar una solución: es que las personas mismas se la den… a través de la biblioteca. No nos preguntemos qué podemos hacer para que vengan: invitémosles a un diálogo en la biblio, en el que irán aflorando sus necesidades. Si, a partir de estas, podemos y queremos crear algo que pueda tener un impacto real en sus vidas,… a por ello.

Tal vez pueda parecer una afirmación muy grandilocuente, pero de verdad no son meras palabras: viendo con ella el exhaustivo programa, tan bien trabajado, y hablando con los compañeros, cualquiera puede comprobar que sí, que hay bibliotecas que lo hacen, cuyos profesionales son auténticos líderes de ciudadanos empoderados. Estas personas han encontrado un apoyo trascendental en la biblioteca, que se ha empapado de su realidad y ha logrado que no se refugien en otras soluciones… muy distintas.

Realmente merece la pena. Todo el material del proyecto (guía, modelos, ejemplos…) que nos cedió Clara M. Chu se puede conseguir fácilmente poniéndote den contacto con ella a través de su correo o redes sociales, de modo que, si estáis interesados, no dudéis en pedírselo.

Para terminar la jornada, y yo mi asistencia al congreso, tuvimos el cóctel del Gobierno de La Rioja en las bodegas Franco-Españolas, en la que pude reencontrarme y charlar tranquilamente con mis ex compañeros de la facultad, que además son unos fuera de serie, Jaime Luna (Bib. Púb. Municipal de Lardero, La Rioja) -que además forma parte del comité científico-, y Lucía D. Gago (Biblioteca Municipal Valladolid), así como desvirtualizar y echar unas risas con Sofía Möller (Bib. Granollers) que por cierto también ha publicado su resumen del congreso.

Acababan así dos jornadas intensas e interesantes, llenas de inspiración, de las que me he llevado una estupenda experiencia. Dar la enhorabuena por ello a la organización y animaros, como decía al principio, a consultar toda la información que el congreso ha generado, porque verdaderamente se puede aprender muchísimo.

Reseña de ‘Gamificación en bibliotecas’, de Ana Ordás

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Hace 2 años coincidí en Toledo con Ana Ordás en el Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. Tomando unas cervezas y charlando sobre su especialidad, -la aplicación de la gamificación a nuestro ámbito profesional, tema del que presentaba una comunicación en el CNBP- me dí cuenta enseguida de que no sólo tenía una buena base de conocimientos y experiencia en gamificación, sino que además creía absolutamente en la potencialidad que tenía su aplicación en bibliotecas y lo sabía transmitir a la perfección, porque además es una excelente comunicadora.

 

He comprado y leído con muchas ganas su libro ‘Gamificación en bibliotecas: el juego como inspiración’, publicado este año por la editorial UOC dentro de su fantástica e imprescindible colección El Profesional de la Información. El formato de la edición permite una lectura ágil, y la esmerada y compleja concisión de los contenidos por parte de Ordás favorece una rápida comprensión y asimilación de la teoría. Y es que no debe ser nada fácil recoger en 142 (pequeñas) páginas los fundamentos de la gamificación (“el uso de elementos del diseño de juegos en entornos de no-juego” Deterding, 2011), porque aunque se trate un concepto joven, se lleva aplicando desde hace mucho tiempo. En esta técnica entran en juego los mecanismos de la diversión, la empatía, las emociones, y la psicología cognitivo-conductual y del aprendizaje.

Empezar a leer este libro supone para un bibliotecario, empleando el (algo manido) símil, ponerse las gafas del diseñador de juegos empezando por entender las bases del pensamiento lúdico que se explican al inicio. Aquí me encuentro con innumerables aspectos del juego que me gustan mucho, como los obstáculos innecesarios, los desafíos a nuestras fortalezas, la persuasión por la motivación, las victorias épicas, su apoyo a la cooperación social y a la participación cívica,…; y otros como las emociones, la competitividad y la adicción cuya explotación masiva y descontrolada con el modelo socioeconómico neoliberal hegemónico está perjudicándonos tanto a nivel colectivo como individual en muchos aspectos. Tener claras las reglas éticas básicas de la gamificación, mencionadas también en el libro, resulta imprescindible.

¿Por qué se puede aplicar la gamificación a las bibliotecas? Para empezar a responder a esta cuestión, Ordás expone la relación que existe entre las bibliotecas y el modelo RAMP de Marczewski, basado en la teoría de la autoderterminación de Deci, que establece cuatro inductores básicos de la motivación intrínseca (la tendencia a explorar y aprender):

Relaciones sociales > Espacios de encuentro

Autonomía > Espacios de inspiración

Maestría > Espacios de aprendizaje

Sentido > Espacios para compartir

¿Cómo aplicar la gamificación en las bibliotecas? No podemos empezar a trabajar en ello sin grabarnos a fuego el famoso ‘Octalysis’ del pionero de la gamificación Yu-kai Chou, y que Ordás resume y ejemplifica perfectamente al final de este capítulo, y que culmina con el maravilloso flow, ese estado de conciencia en el que te encuentras cuando estás tan concentrado en una actividad que el sentido del tiempo se distorsiona, y que Csikszentmihalyi (1997) relaciona con la felicidad (…discutible).

Conocemos las motivaciones genéricas del ser humano, pero no todos somos iguales, nada más lejos de la realidad. Somos seres complejos y diversos, y proporcionalmente veo complicado establecer tipos de jugadores (Marczewski, p. 46), aunque parece que resulta imprescindible tratar de hacerlo para dirigir correctamente nuestra acción. En cualquier caso, se trata de practicar y aprender de los errores (exactamente como en un juego) para mejorar. Resultan muy útiles sus mecánicas asociadas a los tipos de usuarios.

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Parte de los pasos a seguir en la realización de un proyecto de gamificación (Ordás, 2018)

Pero… un momento: a estas alturas deberíamos tener claro porqué aplicar la gamificación en las bibliotecas, más allá de seguir la ola de moda o la tendencia de presente y futuro tan comentada en artículos y eventos profesionales que también se repasan en el libro. Principalmente nos tenemos que quedar con argumentos tan sólidos como la definición de Amigo (2015):

“La aplicada en las bibliotecas es una gamificación social, por el bien público, que persigue el fomento de comportamientos responsables en relación con servicios públicos y la consecución de objetivos para el bien común y el bienestar de la sociedad.”

Sin duda una motivación enorme para cualquier profesional de bibliotecas… ¿verdad?

En definitiva si, como me pasó a mi, te has decidido a aplicar la gamificación en tu biblioteca, el libro será una guía de la que no te podrás separar, porque te orienta paso a paso en el diseño del proyecto, y te muestra experiencias realmente inspiradoras de gamificación (con éxitos impresionantes como Quest, o Conquest the Realm). Será un camino complejo, eso está claro después de leer este trabajo, pero también con toda seguridad será tremendamente enriquecedor para todos y, sobretodo, que debe ser divertido.

Reseña de ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason

Cubierta de En el abismo, de Arnaldur Indridason
Cubierta de ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason (RBA, 2017)

Terminó el verano y con él mi tiempo en exclusiva de lectura de ocio (en breve empiezo dos clubes de lectura), y me apetecía compartir por aquí algunos comentarios sobre los últimos libros que he leído. Son de tipologías diferentes, porque me gusta intercalar Narrativa y Ensayo. En este caso he leído una novela negra, un libro profesional, y ahora estoy leyendo un breve ensayo de ciencias políticas. Empezaré por la novela, cuyo título es ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason (Reikiavik, 1961).

Hace ya tiempo que había oído hablar bien de este escritor islandés a mi compañero Arturo Gómez, de la Biblioteca del Centro Cívico ‘San Agustín’. No me animé a leer algo de él hasta el otro día que, echando un vistazo en la sección de Narrativa de la Biblioteca Pública del Estado dí por casualidad con varios los libros de Indridason. De los que tenían elegí el último publicado, sin fijarme en la sinopsis…

Por medio de un amigo, el agente Sigurdur Óli tiene conocimiento de un caso de sextorsión que tratará de resolver, y que se complica tras la muerte de una persona involucrada en el chantaje. En el plano personal, su vida atraviesa un momento delicado por la separación de su pareja, y la tensa relación con sus propios padres.

La novela no es muy adictiva, pero es fácil de seguir por su estilo narrativo sencillo y su acertada estructura, que incita a pasar la página. Sin embargo el hilo argumental principal – el caso de extorsión – tiene altibajos: al principio se pone interesante cuando el policía protagonista se ve involucrado de lleno en el caso al ser hallado en una escena del crimen, cuando estaba investigándolo por su cuenta (le había llegado por un amigo y no lo comentó en comisaría). Después pasan las páginas y las expectativas no se cumplen… y, cuando la trama por fin se amplía, es quizás demasiado tarde para recobrar la tensión. Los diálogos, tanto en el plano personal como en el profesional, resultan bastante previsibles y a veces innecesarios. La atmósfera está algo descuidada,  de eso te das cuenta cuando te pasa que a menudo cuesta trasladarse a los diferentes escenarios planteados, incluido el propio abismo del título.

No sé, quizás también es un problema de la traducción del libro, o del propio autor por el lenguaje empleado. Sea cual sea la razón, tanto la historia del protagonista como el caso que trata de resolver tenían el suficiente potencial como para haberme hecho disfrutar bastante más con la novela. No así la historia de Andrés, otra de las líneas de acción del libro, que transcurre paralelamente, en un plano secundario, sin a penas trascendencia.

De ‘En el abismo’ me quedo sobretodo con detalles interesantes en los que, lamentablemente, no se llega a profundizar y se quedan en pinceladas coyunturales, como los planteamientos sobre las distintas maneras de abordar situaciones en las que entran en juego la venganza y la justicia, la ambición y las desigualdades crecientes en la Islandia que nadaba en la abundancia dentro de una burbuja económica, o la reflexión de cómo pueden afectar la educación y las relaciones familiares, y más concretamente los modelos educativos, a la estabilidad de una pareja. Es interesante también el perfil personal del protagonista, Sigurdur Óli: de educación clasista y liberal, emocionalmente abotargado, apasionado de la cultura americana y nada identificado con la de su país,…

Concluyendo, reconoceré que Indridason me ha decepcionado un poco, pero puede que le dé otra oportunidad más adelante a otra de sus obras… eso sí, espero que me recomendéis la mejor 😉

Valoración

5/10

El Mundo Web Social: Entrevistas [#eBook]

Reunidas en un documento las 10 entrevistas realizadas en este blog a profesionales de bibliotecas, archivos y centros de documentación durante este año 2015.

Puedes descargarlo pagando con un tuit, o una publicación en Facebook o LinkedIn. Haz clic en el botón ‘Pay With a Tweet’.

Entrevista con… Alexia Luiña

El post que cierra este blog de forma indefinida, como ya os comenté hace unas semanas, es la última de las entrevistas que he realizado. Os presento a Alexia Luiña, una bibliotecaria-archivera luguesa que trabaja actualmente en el Centro Oceanográfico de Vigo, y con la que retomé el contacto gracias a las redes sociales. Dada su formación (Diplomada, Licenciada y Doctora) y experiencia, he aprovechado para hablar con ella sobretodo de archivos y de la relación de estos con el ámbito de los medios sociales. El resultado… la siguiente entrevista:

Fuimos compañeros de clase en la USAL y después ambos tomamos caminos opuestos, yo a Cataluña y tú a Galicia, tu tierra. Comenzaste a trabajar en el Archivo de la Cofradía de Pescadores de Burela, donde hace unos años empezaste un proyecto de promoción y difusión del archivo en redes sociales. ¿Cómo fue la experiencia?

Alexia Luiña: Mi trabajo en la Cofradía de Pescadores de Burela se financiaba a base de subvenciones que se ganaban en convocatorias de concurrencia competitiva. Tenía una misión muy clara que era organizar sus fondos documentales, pero nos pareció que había que buscar canales para hacer visible el trabajo que se estaba haciendo allí. A la vez, intentamos integrarlo en la medida de lo posible con el trabajo y la razón de ser de la Cofradía. Por eso, rediseñamos la página web y abrimos perfiles en las redes sociales. La difusión nos parecía necesaria para que las administraciones que financiaban el proyecto conociesen qué se estaba haciendo y cuál era su impacto en la sociedad. Por otro lado, las redes sociales nos permitían llegar a más gente y también estar en contacto con otros profesionales con los que compartir ideas e inquietudes.
La difusión a través de Internet debe estar debidamente planificada. Sin lugar a dudas, ésta era nuestra principal preocupación, puesto que los proyectos con los que se financiaba el archivo tenían un inicio y un fin determinado, por lo que la continuidad no estaba asegurada. De todos modos, pasado el tiempo, estoy convencida de que dar el salto a las redes sociales valió la pena.

“En redes sociales la planificación y la difusión fueron diseñadas para que las administraciones que financiaban el proyecto vieran su impacto

Como cada año, el 9 de Junio se celebró el Día Internacional de los Archivos, que quizás tuvo más difusión que nunca en las redes sociales con los hashtags #NoSinArchivos y #ArchivosVivos (que continúan en uso), poniendo en valor la excepcional labor que se realiza en ellos, su papel fundamental en la sociedad, y los valores que representan.

A.L.: Sí, cada año se está celebrando más el Día Internacional de los Archivos. Iniciativas como ésta son muy necesarias para visibilizar los archivos y dar a conocer nuestra profesión. Como no podía ser de otra manera, los archivos y los archiveros están aprovechando las posibilidades de las redes sociales para conseguirlo. Quizás, los archivos han tardado más en comprender el potencial de las redes sociales como medio de difusión de sus fondos, servicios y actividades que otras instituciones culturales, como pueden ser las bibliotecas. Sin embargo, creo que ahora mismo se está llevando a cabo un plan de difusión extraordinario que implica la interacción de los archivos con perfiles y temas de interés general, como pueden ser las series históricas Isabel o El Ministerio del Tiempo. Me parece también muy loable que esta difusión se lleve a cabo tanto individualmente por profesionales, un buen ejemplo es José Luis Muñoz Romano (@jlmunozr), como por las administraciones como es el caso de los Archivos Estatales. Esto último me alegra especialmente, ya que la Administración a menudo es resistente al cambio y su organización jerárquica la hace poco flexible a este tipo de iniciativas que requieren de trabajo en equipo y creatividad.

Los archivos no se libran del poder viral de las redes. Tras las elecciones municipales de este año, recuerdo la gran repercusión en Twitter y Facebook de multitud de imágenes de muchos Ayuntamientos en las que aparecían bolsas y contenedores llenos de documentos supuestamente destruidos en los Ayuntamientos, lo cual resulta preocupante. ¿Hay mucha desinformación al respecto? ¿Crees que las redes podrían servir a los archivos para tranquilizar o alertar sobre su gestión, o aún no tienen la presencia suficiente?

El infografista de Cuatro, Santiago Romero fue uno
de los muchos periodistas que se hicieron eco


A.L.: Sin lugar a dudas esas imágenes son lamentables: Creo que la legislación es muy clara con respecto a la destrucción de documentos públicos, pero parece que cuesta aplicarla. Quizás sería necesario que los archiveros ejercieran una intensa labor de formación del personal al servicio de la Administración para concienciar desde dentro. Desgraciadamente, son pocos los archiveros y muchas las funciones que tienen que llevar a cabo. Tenemos la obligación de hacernos valer y explicar a la sociedad por qué somos necesarios, no solo como conservadores del patrimonio documental, que esa función ya la tienen clara, sino como garantía de transparencia. Las redes sociales, como escaparate que son, son un buen medio para mostrar a la ciudadanía esas otras funciones de los archivos y el valor de los documentos como medio de prueba.

“Se piensa que los archivos son sólo para investigadores eruditos… ¡por eso hay que mejorar los planes de marketing!

Luego está la otra parte: los ciudadanos. Exigimos transparencia,… pero un archivo solo habla si se le pregunta, y en mi opinión falta cultura en el uso de los archivos. ¿Cómo interacciona (o queremos que interaccione) el ciudadano con el archivo en las redes sociales?


A.L.: Tienes toda la razón, falta cultura en el uso de los archivos. Se piensa que los archivos son solo para investigadores eruditos. Por eso es necesario mejorar los planes de marketing. En el ámbito concreto de las redes sociales, su filosofía es precisamente esa, que el emisor de la información y el receptor interaccionen. Ése debe ser el ideal al que un plan de medios sociales debe aspirar. Sin embargo, creo que los archivos todavía no han llegado a alcanzarlo. Se ha conseguido que los profesionales y los archivos estén en las redes sociales y que participen en temas de actualidad e interés general. De todos modos, en mi opinión falta que el ciudadano interaccione con preguntas, sugerencias y comentarios. Incluso que los archivos ofrezcan servicios a través de las redes sociales… no sería nada descabellado. Creo que ahí está el reto y que hay muchos profesionales con ganas y creatividad suficiente para conseguirlo.


Una de las críticas fundamentales hacia las redes sociales es la volatilidad de la información que se publica en ellas. Para mi tal vez el peor ejemplo es Facebook, en el que es muy difícil localizar una información sin salir de su web, y uno bueno podría ser Twitter (aunque puede que en breve se anuncie la posibilidad de editar tuits, alterando notablemente su valor). ¿Crees que todo esto se debe a que estamos todavía en una fase temprana en la que no se contempla lo suficiente la recuperación de la memoria en las redes, o que simplemente es una característica innata de las mismas?

A.L.: Personalmente, creo que se debe a que toda esta revolución en los medios de comunicarnos se ha desarrollado demasiado rápido y todavía quedan muchas cuestiones por definir. Son cuestiones que se van a ir puliendo con el tiempo. Conservar la memoria en las redes nos ha preocupado en casos concretos como en el 15M o en las últimas elecciones municipales, y algunas instituciones documentales se han encargado de ello. Sin embargo, a nivel global, creo que el problema está todavía por resolver.