Resumen del IX Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas #9CNBP: Profesionales para todos los públicos

 

 

documentos CLIA

Los días 28 y 29 de noviembre tuve la oportunidad de asistir al IX CNBP celebrado en Logroño, y quería compartir con vosotros/as mis impresiones, algunas de las cuales ya fui lanzando vía Twitter con el hashtag #9CNBP durante esos días. Ya os avanzo que únicamente son algunos apuntes de las dos primeras jornadas, y os recomiendo consultar las conclusiones y las actas completas del congreso que imagino que en breve estarán disponibles.

La formación de los profesionales de las bibliotecas públicas

La primera ponencia del congreso estuvo a cargo de Knud Schulz, ex-director de la Biblioteca de Aarhus, un tipo con enorme experiencia que compartió con nosotros su visión de lo que ha de ser una biblioteca pública, y cómo él y su equipo la pusieron en práctica.

Schulz ve la biblioteca como un centro de innovación para la ciudadanía con capacidad de provocar cambios vitales. Un peso específico tan importante para la sociedad, que se ve reflejado en su construcción, en su concepto original. Esta visión es compartida alrededor del mundo por administraciones públicas que la convierten en un signo del desarrollo del que son síntoma inequívoco, y del progreso que producen en esas sociedades. Por ejemplo Finlandia, que ha esperado a este 5 de diciembre para inaugurar junto al Parlamento la nueva Biblioteca Central de Helsinki el día nacional, el día de la independencia.

De la presentación de Schulz no diré más, ya que también está disponible en Slideshare. Solamente recomendaros encarecidamente que echéis un vistazo al evento Next Library, cuya siguiente edición tendrá lugar en Aarhus (Schulz y su equipo fueron sus orgullosos creadores), porque son unas jornadas realmente interesantes en los que se trabaja la innovación y el futuro de la biblioteca.

Tras su intevención llegó el primer debate del congreso, dedicado a la preparación de los profesionales de las bibliotecas públicas en lo referente a la educación reglada. En este tuvo una intervención muy interesante Virginia Ortiz-Repiso, directora del departamento de Biblioteconomía de la UC3M, que expuso unas pinceladas del modelo de su universidad con el máster de Gestión de Información, y también Gómez-Hernández, que destacó como siempre el perfil multidisciplinar, mediador y alfabetizador de nuestra profesión… ¡Ay! cómo me he acordado de esto hace unos días, con una usuaria que se negaba a aprender a buscar en el catálogo, y a renovar los préstamos online:

– Ella: “No te empeñes en que aprendamos… ¿No te das cuenta de que, si me enseñas, al final los usuarios nos haremos todo solos, te quedarás sin trabajo y desaparecerán las bibliotecas?” (truenos y relámpagos de fondo)

– Yo: “…, …”   (era muy largo de explicar)

La sesión matinal del congreso continuó con un debate similar dedicado a la formación no reglada, bastante interesante por cierto, en el que el público pudimos interactuar con los componentes de la mesa a través de la herramienta online de participación menti.com. En su mayoría los asistentes calificamos la formación no reglada en España como necesaria, escasa/insuficiente, cara, y dispersa. También detectamos carencias en la formación, sobretodo en todo lo que tiene que ver con la gestión.

Por cierto, que fue estupendo desvirtualizar y charlar un rato con María Gª Puente, más conocida en redes como María bibliovirtual, que participaba en este debate obviamente por ser una de las impulsoras de SocialBiblio, uno de los mejores instrumentos de formación no reglada que hemos los profesionales de bibliotecas en España en los últimos años.

En la mesa también estaba Bruno Duarte, director del Servicio de Bibliotecas de Portugal, que nos dio a conocer la experiencia de participar en el programa formativo Global Libraries de la Fundación Bill & Melinda Gates, sobretodo para la adquisición de habilidades importantes en materias como la innovación, la comunicación, la gestión del tiempo…

Me interesaba mucho este debate, porque desde que empezamos a trabajar a principios de año en la creación de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas de Burgos, una de las ideas que me obsesionan es que podamos llegar a ser una plataforma de intercambio de experiencias. Y que, con todo lo que hagamos, podamos contribuir a ampliar la formación de los bibliotecarios/as de la provincia en todas aquellas materias que necesiten, para serles de ayuda en la superación de los retos que tienen en su puesto de trabajo. Tenemos una mucha tarea por delante para conseguirlo.

Ya por la tarde asistí a las comunicaciones, que además de ser una oportunidad de oro para conocer experiencias de todo el país, como la modélica gestión de la biblioteca municipal del  Coaña (Asturias), o el reto de los datos abiertos, y las interesantes perspectivas que abren para nosotros como profesionales, o iniciativas bien planificadas y coordinadas como las planteadas por el personal de la BPE de Tarragona; e incluso para conocer técnicas de comunicación, porque se puede aprender mucho en este aspecto por ejemplo de la canaria Loli León Donate, probablemente de las mejores bibliotecarias comunicadoras que he conocido, o de Mª Antonia Moreno Mulas, que sabe adaptar perfectamente el mensaje que quiere transmitir.

Modelos de gestión en las bibliotecas públicas

Y hablando de buenos comunicadores, para empezar la segunda jornada del congreso tuvimos un ejemplo con la interesante ponencia a cargo del catedrático de Ciencias Políticas y de la Admón. Carles Ramió, que nos explicó su punto de vista experto a cerca de los diferentes modelos de gestión posibles. Considero realmente importante que todos los profesionales, con competencias o no en la materia, tengamos unas nociones al respecto.

Al vivir “instalado en el futuro” nos contó lo que iba a suceder en los próximos 10-15 años con profesiones similares a la nuestra si no mantenemos nuestro rol de “metagobernadores”, o dinamizadores y coachers de una ciudadanía empoderada, en el modelo de gobernanza. Según su opinión (que comparto), la robotización del resto de tareas llamémoslas burocráticas tenderá a ser muy alta (¡bien!) y cualquier profesional que actualmente ejerza como intermediador y no asuma los roles mencionados, con casi toda probabilidad desaparecerá. Y he destacado esta parte, pero os animo a ver el vídeo completo de su intervención porque verdaderamente merece la pena.

No así con las posteriores que integraban el panel sobre oportunidades de financiación para bibliotecas en programas internacionales que, aunque interesantes, personalmente creo que excedieron en tiempo y contenidos más de lo necesario. De hecho, el de Erasmus+ directamente era prescindible, dado que cualquier asistente especialmente interesado podría haberse inscrito en alguno de los talleres que daban durante el congreso.

En cualquier caso he de decir que me sorprendió bastante que existan opciones tan plausibles de conseguir fondos de la Unión Europea que están realmente al alcance, si se opta a ellas con proyectos innovadores, transnacionales, con impacto social, y en definitiva que aporten valor añadido y estén bien trabajados. Para ello las bibliotecas y sus profesionales podemos contar con el asesoramiento del personal de diferentes oficinas del MECD, como por ejemplo la del Punto Europeo de Ciudadanía, o la del SEPIE (Servicio Español para la Internacionalización de la Educación). Su representante en el congreso, Andrés Ajo Lázaro, mencionó también la plataforma EPALE, dedicada a la enseñanza para adultos en Europa, de cuyos contenidos me he quedado absolutamente enamorado.

Recién empezado el coffee-break (por decisión propia) vemos llegar al sr. Ministro de Educación, Cultura y Deporte d. José Guirao,… y el personal puso fin al coffee-break. En cualquier caso se agradece su asistencia, que tuviera buenas palabras y el atisbo de algún que otro compromiso interesante. Pero después de escuchar su discurso, uno piensa que harían bien los políticos de este país en dejarse asesorar más por técnicos en la materia, que por asesores estrictamente políticos.

Para terminar la mañana, asistimos al debate sobre modelos de gestión en bibliotecas, los cuales en épocas de crisis también son cuestionados, y está bien que se abran escenarios diferentes para poder estudiar las opciones. Las intervenciones se desviaron bastante del tema principal, pero me gustó la de Clara M. Chu, del Mortenson Center for International Library Programs (Illinois University Library), conductora del taller Community Library Interaction (CLIA) al que asistí por la tarde. Por supuesto insistió en el refuerzo del eje de relación con la comunidad (área en la cual está especializada), y en dotar de más autonomía y recursos a los profesionales de las bibliotecas como cauce favorable para la creatividad y la innovación. Antes de levantarse en pleno debate, Knud Schulz pareció retarnos a huir de los estereotipos que muchas veces hacemos del usuario (cosa que no me gusta nada,… ¡y luego nos quejamos!) para no reproducir pautas de relación equivocadas. También me gustaría destacar la pincelada de Javier Valbuena en lo referente a los datos: estamos totalmente fuera de juego en este ámbito. En esto yo veo que hay mucho por hacer si queremos convertirnos en referentes, ya no digo asumir el liderazgo…

Porque, en mi opinión, para aspirar a esto, y a cumplir muchos otros de objetivos y misiones de las bibliotecas públicas, hace falta que cambie de manera radical la visión de los responsables de formar equipos, que modifiquen los parámetros de selección de personal y los contenidos de los temarios de las oposiciones, para contratar profesionales capacitados en las diversas especialidades que hoy día exigiría una biblioteca pública moderna y adaptada a las necesidades de los usuarios. ¿Algún técnico municipal de cultura / directivo se lo plantea? Que den señales de vida, por favor… tenéis una comunidad enorme de personas que os apoyan, y estamos deseando construir con vosotros bibliotecas públicas punteras para cambiar el mundo.

¿Cómo conseguir que un colectivo que siente que la biblioteca pública no es para ellos, venga a la biblioteca pública? Ese es el desafío al que quienes nos apuntamos al taller de CLIA estábamos dispuestos a afrontar. Y, de verdad, que esas horas de entrenamiento con la profesora Chu fueron realmente inspiradoras. Tanto sus pautas explicadas al detalle, como las herramientas que nos dio, y el estilo de trabajo son idóneas… así que no tenemos excusa para no intentarlo. La base de su método para tratar de atraer a la biblioteca pública a personas que la sienten ajena a sus vidas, es sencilla: darles a ellas el control. Muchas veces nos rompemos la cabeza pensando en mil dinámicas, actividades, etc., y fracasamos. O no conocemos cual es el locus de control de un tipo de usuarios determinado, y por tanto caemos en los mismos errores por insistir y pensar que sí que los entendemos… y al final desistimos, y les dejamos de lado. Pasa en todas las bibliotecas.

La solución no es buscar una solución: es que las personas mismas se la den… a través de la biblioteca. No nos preguntemos qué podemos hacer para que vengan: invitémosles a un diálogo en la biblio, en el que irán aflorando sus necesidades. Si, a partir de estas, podemos y queremos crear algo que pueda tener un impacto real en sus vidas,… a por ello.

Tal vez pueda parecer una afirmación muy grandilocuente, pero de verdad no son meras palabras: viendo con ella el exhaustivo programa, tan bien trabajado, y hablando con los compañeros, cualquiera puede comprobar que sí, que hay bibliotecas que lo hacen, cuyos profesionales son auténticos líderes de ciudadanos empoderados. Estas personas han encontrado un apoyo trascendental en la biblioteca, que se ha empapado de su realidad y ha logrado que no se refugien en otras soluciones… muy distintas.

Realmente merece la pena. Todo el material del proyecto (guía, modelos, ejemplos…) que nos cedió Clara M. Chu se puede conseguir fácilmente poniéndote den contacto con ella a través de su correo o redes sociales, de modo que, si estáis interesados, no dudéis en pedírselo.

Para terminar la jornada, y yo mi asistencia al congreso, tuvimos el cóctel del Gobierno de La Rioja en las bodegas Franco-Españolas, en la que pude reencontrarme y charlar tranquilamente con mis ex compañeros de la facultad, que además son unos fuera de serie, Jaime Luna (Bib. Púb. Municipal de Lardero, La Rioja) -que además forma parte del comité científico-, y Lucía D. Gago (Biblioteca Municipal Valladolid), así como desvirtualizar y echar unas risas con Sofía Möller (Bib. Granollers) que por cierto también ha publicado su resumen del congreso.

Acababan así dos jornadas intensas e interesantes, llenas de inspiración, de las que me he llevado una estupenda experiencia. Dar la enhorabuena por ello a la organización y animaros, como decía al principio, a consultar toda la información que el congreso ha generado, porque verdaderamente se puede aprender muchísimo.

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Reseña de ‘Gamificación en bibliotecas’, de Ana Ordás

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Hace 2 años coincidí en Toledo con Ana Ordás en el Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. Tomando unas cervezas y charlando sobre su especialidad, -la aplicación de la gamificación a nuestro ámbito profesional, tema del que presentaba una comunicación en el CNBP- me dí cuenta enseguida de que no sólo tenía una buena base de conocimientos y experiencia en gamificación, sino que además creía absolutamente en la potencialidad que tenía su aplicación en bibliotecas y lo sabía transmitir a la perfección, porque además es una excelente comunicadora.

 

He comprado y leído con muchas ganas su libro ‘Gamificación en bibliotecas: el juego como inspiración’, publicado este año por la editorial UOC dentro de su fantástica e imprescindible colección El Profesional de la Información. El formato de la edición permite una lectura ágil, y la esmerada y compleja concisión de los contenidos por parte de Ordás favorece una rápida comprensión y asimilación de la teoría. Y es que no debe ser nada fácil recoger en 142 (pequeñas) páginas los fundamentos de la gamificación (“el uso de elementos del diseño de juegos en entornos de no-juego” Deterding, 2011), porque aunque se trate un concepto joven, se lleva aplicando desde hace mucho tiempo. En esta técnica entran en juego los mecanismos de la diversión, la empatía, las emociones, y la psicología cognitivo-conductual y del aprendizaje.

Empezar a leer este libro supone para un bibliotecario, empleando el (algo manido) símil, ponerse las gafas del diseñador de juegos empezando por entender las bases del pensamiento lúdico que se explican al inicio. Aquí me encuentro con innumerables aspectos del juego que me gustan mucho, como los obstáculos innecesarios, los desafíos a nuestras fortalezas, la persuasión por la motivación, las victorias épicas, su apoyo a la cooperación social y a la participación cívica,…; y otros como las emociones, la competitividad y la adicción cuya explotación masiva y descontrolada con el modelo socioeconómico neoliberal hegemónico está perjudicándonos tanto a nivel colectivo como individual en muchos aspectos. Tener claras las reglas éticas básicas de la gamificación, mencionadas también en el libro, resulta imprescindible.

¿Por qué se puede aplicar la gamificación a las bibliotecas? Para empezar a responder a esta cuestión, Ordás expone la relación que existe entre las bibliotecas y el modelo RAMP de Marczewski, basado en la teoría de la autoderterminación de Deci, que establece cuatro inductores básicos de la motivación intrínseca (la tendencia a explorar y aprender):

Relaciones sociales > Espacios de encuentro

Autonomía > Espacios de inspiración

Maestría > Espacios de aprendizaje

Sentido > Espacios para compartir

¿Cómo aplicar la gamificación en las bibliotecas? No podemos empezar a trabajar en ello sin grabarnos a fuego el famoso ‘Octalysis’ del pionero de la gamificación Yu-kai Chou, y que Ordás resume y ejemplifica perfectamente al final de este capítulo, y que culmina con el maravilloso flow, ese estado de conciencia en el que te encuentras cuando estás tan concentrado en una actividad que el sentido del tiempo se distorsiona, y que Csikszentmihalyi (1997) relaciona con la felicidad (…discutible).

Conocemos las motivaciones genéricas del ser humano, pero no todos somos iguales, nada más lejos de la realidad. Somos seres complejos y diversos, y proporcionalmente veo complicado establecer tipos de jugadores (Marczewski, p. 46), aunque parece que resulta imprescindible tratar de hacerlo para dirigir correctamente nuestra acción. En cualquier caso, se trata de practicar y aprender de los errores (exactamente como en un juego) para mejorar. Resultan muy útiles sus mecánicas asociadas a los tipos de usuarios.

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Parte de los pasos a seguir en la realización de un proyecto de gamificación (Ordás, 2018)

Pero… un momento: a estas alturas deberíamos tener claro porqué aplicar la gamificación en las bibliotecas, más allá de seguir la ola de moda o la tendencia de presente y futuro tan comentada en artículos y eventos profesionales que también se repasan en el libro. Principalmente nos tenemos que quedar con argumentos tan sólidos como la definición de Amigo (2015):

“La aplicada en las bibliotecas es una gamificación social, por el bien público, que persigue el fomento de comportamientos responsables en relación con servicios públicos y la consecución de objetivos para el bien común y el bienestar de la sociedad.”

Sin duda una motivación enorme para cualquier profesional de bibliotecas… ¿verdad?

En definitiva si, como me pasó a mi, te has decidido a aplicar la gamificación en tu biblioteca, el libro será una guía de la que no te podrás separar, porque te orienta paso a paso en el diseño del proyecto, y te muestra experiencias realmente inspiradoras de gamificación (con éxitos impresionantes como Quest, o Conquest the Realm). Será un camino complejo, eso está claro después de leer este trabajo, pero también con toda seguridad será tremendamente enriquecedor para todos y, sobretodo, que debe ser divertido.

Reseña de ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason

Cubierta de En el abismo, de Arnaldur Indridason
Cubierta de ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason (RBA, 2017)

Terminó el verano y con él mi tiempo en exclusiva de lectura de ocio (en breve empiezo dos clubes de lectura), y me apetecía compartir por aquí algunos comentarios sobre los últimos libros que he leído. Son de tipologías diferentes, porque me gusta intercalar Narrativa y Ensayo. En este caso he leído una novela negra, un libro profesional, y ahora estoy leyendo un breve ensayo de ciencias políticas. Empezaré por la novela, cuyo título es ‘En el abismo’, de Arnaldur Indridason (Reikiavik, 1961).

Hace ya tiempo que había oído hablar bien de este escritor islandés a mi compañero Arturo Gómez, de la Biblioteca del Centro Cívico ‘San Agustín’. No me animé a leer algo de él hasta el otro día que, echando un vistazo en la sección de Narrativa de la Biblioteca Pública del Estado dí por casualidad con varios los libros de Indridason. De los que tenían elegí el último publicado, sin fijarme en la sinopsis…

Por medio de un amigo, el agente Sigurdur Óli tiene conocimiento de un caso de sextorsión que tratará de resolver, y que se complica tras la muerte de una persona involucrada en el chantaje. En el plano personal, su vida atraviesa un momento delicado por la separación de su pareja, y la tensa relación con sus propios padres.

La novela no es muy adictiva, pero es fácil de seguir por su estilo narrativo sencillo y su acertada estructura, que incita a pasar la página. Sin embargo el hilo argumental principal – el caso de extorsión – tiene altibajos: al principio se pone interesante cuando el policía protagonista se ve involucrado de lleno en el caso al ser hallado en una escena del crimen, cuando estaba investigándolo por su cuenta (le había llegado por un amigo y no lo comentó en comisaría). Después pasan las páginas y las expectativas no se cumplen… y, cuando la trama por fin se amplía, es quizás demasiado tarde para recobrar la tensión. Los diálogos, tanto en el plano personal como en el profesional, resultan bastante previsibles y a veces innecesarios. La atmósfera está algo descuidada,  de eso te das cuenta cuando te pasa que a menudo cuesta trasladarse a los diferentes escenarios planteados, incluido el propio abismo del título.

No sé, quizás también es un problema de la traducción del libro, o del propio autor por el lenguaje empleado. Sea cual sea la razón, tanto la historia del protagonista como el caso que trata de resolver tenían el suficiente potencial como para haberme hecho disfrutar bastante más con la novela. No así la historia de Andrés, otra de las líneas de acción del libro, que transcurre paralelamente, en un plano secundario, sin a penas trascendencia.

De ‘En el abismo’ me quedo sobretodo con detalles interesantes en los que, lamentablemente, no se llega a profundizar y se quedan en pinceladas coyunturales, como los planteamientos sobre las distintas maneras de abordar situaciones en las que entran en juego la venganza y la justicia, la ambición y las desigualdades crecientes en la Islandia que nadaba en la abundancia dentro de una burbuja económica, o la reflexión de cómo pueden afectar la educación y las relaciones familiares, y más concretamente los modelos educativos, a la estabilidad de una pareja. Es interesante también el perfil personal del protagonista, Sigurdur Óli: de educación clasista y liberal, emocionalmente abotargado, apasionado de la cultura americana y nada identificado con la de su país,…

Concluyendo, reconoceré que Indridason me ha decepcionado un poco, pero puede que le dé otra oportunidad más adelante a otra de sus obras… eso sí, espero que me recomendéis la mejor 😉

Valoración

5/10

El Mundo Web Social: Entrevistas [#eBook]

Reunidas en un documento las 10 entrevistas realizadas en este blog a profesionales de bibliotecas, archivos y centros de documentación durante este año 2015.

Puedes descargarlo pagando con un tuit, o una publicación en Facebook o LinkedIn. Haz clic en el botón ‘Pay With a Tweet’.

Entrevista con… Alexia Luiña

El post que cierra este blog de forma indefinida, como ya os comenté hace unas semanas, es la última de las entrevistas que he realizado. Os presento a Alexia Luiña, una bibliotecaria-archivera luguesa que trabaja actualmente en el Centro Oceanográfico de Vigo, y con la que retomé el contacto gracias a las redes sociales. Dada su formación (Diplomada, Licenciada y Doctora) y experiencia, he aprovechado para hablar con ella sobretodo de archivos y de la relación de estos con el ámbito de los medios sociales. El resultado… la siguiente entrevista:

Fuimos compañeros de clase en la USAL y después ambos tomamos caminos opuestos, yo a Cataluña y tú a Galicia, tu tierra. Comenzaste a trabajar en el Archivo de la Cofradía de Pescadores de Burela, donde hace unos años empezaste un proyecto de promoción y difusión del archivo en redes sociales. ¿Cómo fue la experiencia?

Alexia Luiña: Mi trabajo en la Cofradía de Pescadores de Burela se financiaba a base de subvenciones que se ganaban en convocatorias de concurrencia competitiva. Tenía una misión muy clara que era organizar sus fondos documentales, pero nos pareció que había que buscar canales para hacer visible el trabajo que se estaba haciendo allí. A la vez, intentamos integrarlo en la medida de lo posible con el trabajo y la razón de ser de la Cofradía. Por eso, rediseñamos la página web y abrimos perfiles en las redes sociales. La difusión nos parecía necesaria para que las administraciones que financiaban el proyecto conociesen qué se estaba haciendo y cuál era su impacto en la sociedad. Por otro lado, las redes sociales nos permitían llegar a más gente y también estar en contacto con otros profesionales con los que compartir ideas e inquietudes.
La difusión a través de Internet debe estar debidamente planificada. Sin lugar a dudas, ésta era nuestra principal preocupación, puesto que los proyectos con los que se financiaba el archivo tenían un inicio y un fin determinado, por lo que la continuidad no estaba asegurada. De todos modos, pasado el tiempo, estoy convencida de que dar el salto a las redes sociales valió la pena.

“En redes sociales la planificación y la difusión fueron diseñadas para que las administraciones que financiaban el proyecto vieran su impacto

Como cada año, el 9 de Junio se celebró el Día Internacional de los Archivos, que quizás tuvo más difusión que nunca en las redes sociales con los hashtags #NoSinArchivos y #ArchivosVivos (que continúan en uso), poniendo en valor la excepcional labor que se realiza en ellos, su papel fundamental en la sociedad, y los valores que representan.

A.L.: Sí, cada año se está celebrando más el Día Internacional de los Archivos. Iniciativas como ésta son muy necesarias para visibilizar los archivos y dar a conocer nuestra profesión. Como no podía ser de otra manera, los archivos y los archiveros están aprovechando las posibilidades de las redes sociales para conseguirlo. Quizás, los archivos han tardado más en comprender el potencial de las redes sociales como medio de difusión de sus fondos, servicios y actividades que otras instituciones culturales, como pueden ser las bibliotecas. Sin embargo, creo que ahora mismo se está llevando a cabo un plan de difusión extraordinario que implica la interacción de los archivos con perfiles y temas de interés general, como pueden ser las series históricas Isabel o El Ministerio del Tiempo. Me parece también muy loable que esta difusión se lleve a cabo tanto individualmente por profesionales, un buen ejemplo es José Luis Muñoz Romano (@jlmunozr), como por las administraciones como es el caso de los Archivos Estatales. Esto último me alegra especialmente, ya que la Administración a menudo es resistente al cambio y su organización jerárquica la hace poco flexible a este tipo de iniciativas que requieren de trabajo en equipo y creatividad.

Los archivos no se libran del poder viral de las redes. Tras las elecciones municipales de este año, recuerdo la gran repercusión en Twitter y Facebook de multitud de imágenes de muchos Ayuntamientos en las que aparecían bolsas y contenedores llenos de documentos supuestamente destruidos en los Ayuntamientos, lo cual resulta preocupante. ¿Hay mucha desinformación al respecto? ¿Crees que las redes podrían servir a los archivos para tranquilizar o alertar sobre su gestión, o aún no tienen la presencia suficiente?

El infografista de Cuatro, Santiago Romero fue uno
de los muchos periodistas que se hicieron eco


A.L.: Sin lugar a dudas esas imágenes son lamentables: Creo que la legislación es muy clara con respecto a la destrucción de documentos públicos, pero parece que cuesta aplicarla. Quizás sería necesario que los archiveros ejercieran una intensa labor de formación del personal al servicio de la Administración para concienciar desde dentro. Desgraciadamente, son pocos los archiveros y muchas las funciones que tienen que llevar a cabo. Tenemos la obligación de hacernos valer y explicar a la sociedad por qué somos necesarios, no solo como conservadores del patrimonio documental, que esa función ya la tienen clara, sino como garantía de transparencia. Las redes sociales, como escaparate que son, son un buen medio para mostrar a la ciudadanía esas otras funciones de los archivos y el valor de los documentos como medio de prueba.

“Se piensa que los archivos son sólo para investigadores eruditos… ¡por eso hay que mejorar los planes de marketing!

Luego está la otra parte: los ciudadanos. Exigimos transparencia,… pero un archivo solo habla si se le pregunta, y en mi opinión falta cultura en el uso de los archivos. ¿Cómo interacciona (o queremos que interaccione) el ciudadano con el archivo en las redes sociales?


A.L.: Tienes toda la razón, falta cultura en el uso de los archivos. Se piensa que los archivos son solo para investigadores eruditos. Por eso es necesario mejorar los planes de marketing. En el ámbito concreto de las redes sociales, su filosofía es precisamente esa, que el emisor de la información y el receptor interaccionen. Ése debe ser el ideal al que un plan de medios sociales debe aspirar. Sin embargo, creo que los archivos todavía no han llegado a alcanzarlo. Se ha conseguido que los profesionales y los archivos estén en las redes sociales y que participen en temas de actualidad e interés general. De todos modos, en mi opinión falta que el ciudadano interaccione con preguntas, sugerencias y comentarios. Incluso que los archivos ofrezcan servicios a través de las redes sociales… no sería nada descabellado. Creo que ahí está el reto y que hay muchos profesionales con ganas y creatividad suficiente para conseguirlo.


Una de las críticas fundamentales hacia las redes sociales es la volatilidad de la información que se publica en ellas. Para mi tal vez el peor ejemplo es Facebook, en el que es muy difícil localizar una información sin salir de su web, y uno bueno podría ser Twitter (aunque puede que en breve se anuncie la posibilidad de editar tuits, alterando notablemente su valor). ¿Crees que todo esto se debe a que estamos todavía en una fase temprana en la que no se contempla lo suficiente la recuperación de la memoria en las redes, o que simplemente es una característica innata de las mismas?

A.L.: Personalmente, creo que se debe a que toda esta revolución en los medios de comunicarnos se ha desarrollado demasiado rápido y todavía quedan muchas cuestiones por definir. Son cuestiones que se van a ir puliendo con el tiempo. Conservar la memoria en las redes nos ha preocupado en casos concretos como en el 15M o en las últimas elecciones municipales, y algunas instituciones documentales se han encargado de ello. Sin embargo, a nivel global, creo que el problema está todavía por resolver.

Entrevista con… Carlos Martín

Un documentalista es el siguiente profesional invitado a pasar por esta sección de Entrevistas. Carlos Martín López es un profesional con una intensa formación en Documentación, y con una amplia e importante trayectoria como documentalista audiovisual especialista en programas informativos principalmente en La Sexta, donde lleva trabajando desde que la cadena de TV comenzó a emitir. Hoy además de hablar de su faceta como documentalista, quiero que conozcamos también su perfil 2.0 (cuenta también con formación como CM), que destacan muchos de los que le conocen.

Lo primero, ¿cómo ha ido esa campaña #conveniojusto #lazoverde del Comité Liquid 6 que veo que los trabajadores que dan servicio a La Sexta mueven desde hace tiempo en Twitter?
Carlos Martín: Sí, esta campaña en Twitter comenzó hace un tiempo para mostrar el apoyo de los trabajadores al Comité de Empresa de Liquid Media (productora de muchos programas para la Sexta) durante la negociación del convenio colectivo. 
A día de hoy parece que sólo quedan unos flecos por cerrar, y en breve el conjunto del convenio se someterá a votación por parte de los trabajadores.
[El 8 de Julio, días después de esta entrevista, el Comité anunció la firma del convenio tras meses de negociación >> twitter.com/comiteliquid6/status/618757311205646336]

“En Informativos las redes sociales no son un condicionante importante, pero sí que son tenidas en cuenta

Con una dilatada trayectoria como documentalista audiovisual, y teniendo en cuenta que llevas tiempo en informativos, habrás comprobado como parte del día a día en los medios lo determinan las redes sociales en su influencia sobre las peticiones de documentación que se realizan, por ejemplo. ¿Las percibes como un impacto o un condicionante importante en tu trabajo diario?

C.M.: Realmente no es que supongan un condicionante importante, pero es cierto que se tienen en cuenta. Quizá no influya tanto a la hora de que los usuarios nos pidan imágenes, pero sí que por ejemplo, a la hora de analizar los programas, se debe hacer referencia al texto o al tuit de la persona, porque es material que en ocasiones nos solicitan, sobre todo relacionado con polémicas. 
Un ejemplo: recuperé el enfado de Esperanza Aguirre [imagen] cuando la invitaron a dejar la presidencia del Partido Popular de Madrid al ser elegida como candidata a la alcaldía de la capital.

Muchas veces la gente se acuerda del documentalista (¡y arde Twitter!) sobretodo cuando se ve algún ‘gazapo’ importante, errores especialmente graves en series históricas. ¿Con la cantidad de controles y de personas que revisan imágenes…, qué explicación podéis dar desde Documentación?
C.M.: Sí, es un sambenito que muchas veces nos cuelgan a los documentalistas, pero en realidad pocas veces tenemos culpa. Eso sí, cuando la tenemos nos cae una buena, porque los usuarios se fían de que la información que les damos ya ha pasado ese filtro. 
La mayoría de los errores que se producen en programas de actualidad, programas informativos, es por la falta de tiempo, de ganas o ambas en verificar la información. En programas informativos, que son en los que tengo mayor experiencia, los errores suelen ser directamente del redactor. Y no les culpo, porque cada vez tienen que producir más información y se exige inmediatez. Pero eso supone no disponer de tiempo para contrastar todos los datos, y por eso se cometen, con perdón, enormes cagadas.

Cuando empieza un informativo es habitual que tenga la escaleta a medias, es decir que muchas de las piezas están sin terminar, con los redactores trabajando en actualizar datos, locutar o montar, por eso es inevitable cometer errores. Y de ortografía mejor ni hablar [risas]. 
Concretamente las series históricas no las tengo tan controladas, pero sé que en ocasiones el documentalista o el historiador advierten a los guionistas, tras revisar sus guiones, de que hay errores. Muchos se subsanan, pero en ocasiones el propio director de la serie se inventa algo porque hace más atractivo el producto televisivo, o simplemente porque se le antoja. Y, ya se sabe, donde manda capitán…

Algunos perfiles de Twitter, como en laSexta Columna, son gestionados por los propios trabajadores del programa

¿Tienes compañeros especialistas encargados de la documentación digital, es decir, que trabajen directamente con las redes sociales, e Internet en general, como fuente de recursos (no sólo me refiero a la propia web de Atresmedia), o aún existe una carencia importante de profesionales en este sentido en las cadenas?

C.M.: Personalmente en el departamento en el que trabajo no existe esta figura, los encargados de ello son los propios trabajadores de la web, como señalas. Algunos perfiles de Twitter son gestionados por trabajadores del propio programa, como ocurre con laSexta Columna. Lo más cercano que tenemos a lo que comentas son dos periodistas especializados en periodismo de datos, que dan soporte al resto de redactores en consultas especializadas que complementan y amplían las informaciones. Desde mi punto de vista el periodista de datos es un híbrido entre periodista y documentalista.

Fíjate Carlos, tan sólo observando 5 minutos el diagrama interactivo de Lluís Codina dedicado a la documentación audiovisual en la Web, se puede uno hacer una idea de las dimensiones que está adquiriendo esta disciplina a cada minuto, con una cantidad ingente de medios, recursos,…
C.M.: Sí, es indudable que nos movemos en una jungla de información. Cada vez hay más medios, más recursos y más facilidad de acceso a esa información. Por eso el documentalista si no tiene cuidado puede verse desbordado, necesita de un buen machete para ir abriendo camino en la selva. Lo que mantiene afilado ese machete es la formación y la experiencia. El equilibrio de ambas será de gran ayuda para avanzar y localizar lo que nos interese dentro de la jungla. Si trabajas en informativos, donde la inmediatez es un requisito, ofrecer a los usuarios una respuesta rápida y satisfactoria es algo que aprecian y da calidad al servicio. 
Por eso documentalistas, ¡no olvidéis mantener bien afilado el machete! 😉

Mi post más difícil

Visitando las ruinas del teatro de Priene (Turquía), Julio 2015.

Lo sé, desde el título* suena a despedida. Y lo es. Aunque algunas veces crees que las despedidas no son para siempre aunque lo intuyas,… y esta es una de esas veces.

Después de un tiempo de reflexión este blog cierra sus puertas, o mejor dicho sus páginas, o como se le pueda denominar en Internet. Y no es para menos: quien tenga un blog y le ponga lo que hay que ponerle, sabrá que es una dedicación importante que requiere tiempo y esfuerzo. Y lo dejo precisamente porque necesito más de lo primero, y tal vez siendo sincero -que creo que lo merece cualquier lector, tanto quien me lee y me sigue desde hace tiempo, como quien entra hoy aquí por vez primera- por cierta pérdida de motivación.

Es difícil de explicar: sigo tremendamente interesado por las redes sociales, y las TIC en general, y las utilizo como siempre en mi vida personal, profesional, y en mi forma de participar en los proyectos que buscan un cambio social,… pero también me apetece mucho abrir caminos, dedicar más atención a otros que quiero explorar
El Mundo Web Social, que durante este tiempo ha sido la liberación para buena parte de mis pensamientos y de lo que aprendo en este ámbito (mezclado con otros), también parece estar queriendo convertirse en un pequeño tirano que lógicamente va creciendo, y que me obliga cada vez a invertir más esfuerzo para educarlo y lograr que siga siendo lo que quiero que sea. Por eso, de momento, prefiero una retirada a tiempo, o dejémoslo en tregua (por si acaso).

Esta es una despedida del blog, y me cuesta. Ha ocupado muchas mañanas y tardes de mi vida durante casi 4 años,… y cuesta. Lo he disfrutado mucho, porque me gusta mucho escribir, y porque he podido comunicar lo que me ha dado la gana y como he querido, y eso me hace sentir bien. Pero como ya he dicho, en la vida a veces hay que dejar las cosas a tiempo, antes de que tú no decidas y te veas de alguna forma obligado a hacerlo.
Seguiré dando guerra por otros espacios, online y offline. Para aportar y seguir aprendiendo. Y aprovechar el momento y las oportunidades, que de eso se trata. 

Aquí quedan publicados 166 artículos, con un buen montón de recursos disponibles, que seguro habrá quien pueda seguir leyendo y aprovechando, y de eso me siento orgulloso. De eso, y de todas y todos los que lo habéis hecho ya en algún momento, de los que os habéis suscrito a la newsletter, de los que me seguís en las redes, y de los que habéis colaborado de una u otra forma… 
Por cierto (¡importante!), y tal y como lo tenía planificado, las próximas semanas se publicarán las dos últimas entrevistas, que tendrán como protagonistas a un documentalista y a una bibliotecaria-archivera… Así que no quitéis todavía de favoritos El Mundo Web Social 😉

Gracias.

Todo tiene un final, y todo final tiene un comienzo. Éste sólo es uno más de ambos.

*Bonus tip: Por favor, los que estáis empezando como bloggers: aprended a titular mejor que yo. Siempre me ha costado!! Aunque éste reconozco que me ha salido fácil.
(El resto del post, no)